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CDMX anuncia refuerzo a la búsqueda de personas desaparecidas con más personal, análisis de datos y atención a familias

Veladoras y carteles colocados durante una jornada ciudadana de búsqueda de personas desaparecidas

Imagen ilustrativa de wal_172619 vía Pixabay.

La Ciudad de México anunció un nuevo paquete de acciones para reforzar la búsqueda, localización e investigación de personas desaparecidas. Entre las medidas reportadas se encuentran la creación de una agrupación de la Policía de Investigación con 100 agentes, la incorporación de 50 nuevos agentes del Ministerio Público y la ampliación de la capacidad operativa de la Comisión de Búsqueda de Personas capitalina.

Los compromisos fueron presentados por el Gobierno de la Ciudad de México ante familias buscadoras como parte de la Estrategia de la CDMX para la Búsqueda y Localización de Personas 2025-2030, de acuerdo con información publicada por La Crónica de Hoy. Las medidas anunciadas deben entenderse como compromisos de implementación; la información disponible no permite establecer, por ahora, que todos los cambios ya estén en operación.

Más personal para buscar e investigar

El componente central del anuncio es la creación de una nueva agrupación de la Policía de Investigación destinada a casos de desaparición, con 100 elementos. A ello se sumaría la incorporación de 50 agentes del Ministerio Público y una reorganización de la fiscalía especializada que atiende estos delitos, según el recuento de medidas difundido por La Crónica.

También se planteó sumar a 87 personas a la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, con el objetivo de duplicar su capacidad. La estrategia incluye reforzar la búsqueda en vida —es decir, las diligencias para localizar a una persona con vida en sitios, instituciones o contextos donde pudiera encontrarse— tanto en reportes recientes como en expedientes de larga data.

Entre las herramientas contempladas están la agrupación de casos, la identificación de patrones y la revisión de lugares donde se concentran personas, así como la incorporación de análisis de contexto y análisis criminal. Este tipo de enfoque busca vincular información de distintos expedientes para detectar coincidencias en zonas, formas de desaparición, posibles responsables o rutas de traslado, sin sustituir la investigación individual de cada caso.

El Plan de Trabajo 2025-2029 de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya plantea una organización escalonada para estos casos: atención inmediata durante las primeras 72 horas, seguimiento intensivo durante los primeros 30 días y unidades de búsqueda e investigación exhaustiva para los expedientes posteriores. El documento sostiene que las acciones de búsqueda forman parte de la propia investigación, por lo que plantea segmentar los casos según sus necesidades y etapa de atención.

Información, registros y participación de las familias

Los anuncios incluyen convenios con particulares para ampliar la difusión de cédulas de búsqueda, preservar información relevante y facilitar el acceso a videograbaciones que puedan aportar datos a las investigaciones. Asimismo, se prevé ampliar el intercambio de información nominal y biométrica con hospitales, albergues, centros de atención de adicciones, centros penitenciarios y registros de inhumaciones.

En materia forense, una de las medidas anunciadas es la creación de un inventario único de hallazgos que permita conocer su trazabilidad y el estado de identificación de cuerpos o restos humanos. La finalidad es que las autoridades puedan dar seguimiento al proceso desde el hallazgo hasta la identificación y eventual restitución a las familias.

La necesidad de fortalecer la identificación humana también está relacionada con la construcción del Centro de Resguardo Temporal y Tratamiento Forense de Personas Fallecidas, No Identificadas y No Reclamadas, en Iztapalapa. De acuerdo con información publicada por La Jornada, la obra se desarrolla en el Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco y tendría espacios para toma de muestras genéticas, análisis forenses y confrontas con bases de datos y datos de familiares.

La misma publicación reportó que la Fiscalía capitalina informó haber identificado a 1,488 personas fallecidas mediante su Unidad Central Especializada para la Identificación Humana y Búsqueda de Familias, y haber localizado a familiares de 495 de ellas. Esas cifras fueron atribuidas por el diario a la Fiscalía, por lo que representan un reporte institucional y no una evaluación independiente de resultados.

El paquete de compromisos también contempla crear una instancia de supervisión de protocolos y recepción de quejas dentro del Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas, incorporar atención de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y fortalecer la participación de familias y del Consejo Ciudadano del Sistema de Búsqueda.

El reto: convertir compromisos en resultados verificables

La efectividad de las acciones dependerá de que cuenten con presupuesto, personal especializado, coordinación entre autoridades y mecanismos públicos de seguimiento. En ese sentido, se anunciaron informes periódicos sobre búsqueda e investigación para diferenciar los casos con posibles vínculos criminales de aquellos relacionados con otros fenómenos sociales, además de mantener actualizados y conectados los sistemas locales de información con los registros nacionales.

La estrategia también prevé medidas de acompañamiento para familias, como el fortalecimiento de la asesoría jurídica, una bolsa de trabajo y su reconocimiento como grupo de atención prioritaria en programas de cuidados, vivienda, educación, deporte y cultura. Estos apoyos responden a que la búsqueda suele generar impactos económicos, laborales y emocionales prolongados para quienes sostienen las labores de localización.

Las autoridades capitalinas deberán precisar los plazos, recursos asignados, indicadores y responsabilidades institucionales para cada medida. La ampliación de capacidades anunciada puede representar un avance relevante, pero su resultado tendrá que medirse con datos verificables sobre la rapidez de las búsquedas, la calidad de las investigaciones, las identificaciones forenses y la atención efectiva a las familias.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Ricardo Olvera en Pexels.

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