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CDMX conserva primer lugar en competitividad estatal del IMCO; Derecho, su principal rezago

Vista urbana de Ciudad de México con edificios, transporte e infraestructura financiera como imagen ilustrativa.

Imagen ilustrativa de mike_ramirez_mx vía Pixabay.

La Ciudad de México conservó el primer lugar nacional en el Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), una medición que compara la capacidad de las 32 entidades para generar, atraer y retener talento e inversión.

La capital fue seguida por Querétaro, Nuevo León, Coahuila, Baja California Sur y Jalisco, de acuerdo con los resultados divulgados el 21 de septiembre por el IMCO. El resultado mantiene a la CDMX en la posición más alta de la clasificación, luego de que también encabezó la edición de 2025.

El ICE 2026 analiza 53 indicadores distribuidos en seis subíndices: Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de trabajo, Sociedad y Medio ambiente, Derecho y Sistema político y Gobiernos. El organismo presenta esta herramienta como un diagnóstico de condiciones estructurales, no como una medición directa del desempeño de una administración en particular.

Las fortalezas que sostienen la posición de la capital

En la edición de este año, la Ciudad de México ocupó el primer sitio en Innovación y Economía, Infraestructura y Sociedad y Medio ambiente. Además, se colocó en segundo lugar nacional en Mercado de trabajo y en quinto en Sistema político y Gobiernos, según el reporte y las boletas estatales del IMCO.

La capital concentra una economía de gran escala y una oferta amplia de servicios, educación superior, conectividad y operaciones financieras. Entre los indicadores destacados en su perfil se encuentran un PIB per cápita de 545 mil 282 pesos, una economía diversificada en 925 sectores y 6.3 solicitudes de patente por cada 100 mil personas económicamente activas.

En infraestructura financiera y digital, el documento registra 395 terminales punto de venta y 32 mil contratos de banca móvil por cada 10 mil personas adultas. Estas variables forman parte de un subíndice que también contempla conectividad, transporte aéreo, captación de ahorro y acceso a telecomunicaciones.

El IMCO también identifica a la Ciudad de México como una entidad con amplia disponibilidad de talento. La nota difundida por Agencia Reforma señala que 47% de su población adulta cuenta con educación superior y que el grado promedio de escolaridad alcanza 12 años. En el análisis de largo plazo publicado por el instituto, la CDMX fue reconocida por su liderazgo sostenido en talento y educación superior, así como por la eficiencia de su economía en consumo eléctrico.

El organismo sostiene que los estados mejor posicionados suelen combinar empleo formal, formación de capital humano, infraestructura funcional, actividades de mayor valor agregado e instituciones confiables. En ese sentido, el primer lugar general de la capital se explica por resultados altos en varios rubros, más que por una sola variable.

Derecho, la principal debilidad relativa de la CDMX

El resultado general no elimina los rezagos de la ciudad. En el subíndice de Derecho, la Ciudad de México quedó en el lugar 28 de las 32 entidades evaluadas, su posición más baja entre las seis áreas analizadas.

Este componente reúne indicadores vinculados con seguridad y Estado de derecho, como homicidios, robo de vehículos, incidencia delictiva, delitos no denunciados, percepción de seguridad, competencia en servicios notariales y agresiones contra periodistas. De acuerdo con el perfil retomado por Animal Político, 23.7% de la población adulta en la capital manifestó sentirse segura y 88.9% consideró frecuentes las prácticas de corrupción en el gobierno estatal.

Estas cifras muestran una diferencia relevante entre la capacidad económica, de infraestructura y educativa de la ciudad, y los retos relacionados con seguridad, confianza institucional y percepción ciudadana. El ICE no establece una relación causal única entre estos indicadores, pero sí los incorpora como factores que influyen en las condiciones para vivir, trabajar e invertir en cada entidad.

Un índice con cambios entre las entidades

La edición 2026 también registró movimientos importantes fuera de la CDMX. Quintana Roo avanzó 12 posiciones respecto a 2025 y alcanzó el noveno lugar nacional, mientras que Chihuahua descendió siete sitios para ubicarse en la posición 15, según el recuento publicado por Animal Político.

Nuevo León conservó el tercer sitio en la clasificación general. Su desempeño sobresale en innovación y economía, además de una informalidad laboral cercana a 33%, por debajo del promedio nacional de 54.6% reportado por el IMCO. Jalisco, por su parte, pasó del cuarto al sexto lugar, aunque se mantuvo entre las entidades con mayor desempeño en innovación, infraestructura y mercado laboral.

En el extremo contrario de la clasificación general, Guerrero permaneció en el lugar 32, con nivel de competitividad muy bajo. El contraste entre las entidades, según el IMCO, refleja que no existe una ruta única para elevar la competitividad: algunas destacan por exportaciones e industria, otras por turismo, educación, innovación o mercados laborales más formales.

Los retos nacionales que detecta el IMCO

El reporte plantea que el avance educativo no se ha traducido de manera homogénea en empleo formal. Aunque 26 entidades incrementaron la proporción de población con educación superior y 30 mejoraron su escolaridad, solo cinco elevaron el crecimiento del empleo registrado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, indicó el IMCO.

El instituto también reportó que la informalidad laboral promedio se mantiene en 54.6%, mientras que los ingresos propios de los gobiernos estatales equivalen, en promedio, a 13.8% de sus ingresos totales. Para el organismo, esos factores limitan la capacidad local de financiar infraestructura, servicios y formación de talento.

Para la Ciudad de México, conservar el primer sitio del ICE representa una posición favorable frente a otras entidades en capacidades económicas y sociales. Sin embargo, su ubicación en Derecho subraya que la competitividad no depende únicamente de la actividad económica o de la infraestructura: la seguridad y la confianza en las instituciones continúan siendo componentes determinantes para consolidar ese desempeño.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Fernando Paleta en Pexels.

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