El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró el 12 de agosto que el Gobierno de Colombia solicitó la participación de Washington en operaciones militares conjuntas para combatir el “narcoterrorismo” y las redes criminales en el país sudamericano.
El anuncio fue realizado en Ciudad de Panamá, durante una actividad vinculada con la cooperación regional de seguridad impulsada por Estados Unidos. De acuerdo con El País, Hegseth declaró que Colombia pidió al Departamento de Guerra —nombre con el que la administración estadounidense se refiere al Departamento de Defensa— sumarse a su estrategia contra organizaciones que Washington identifica como terroristas.
La información también fue recogida por Cadena SER, que reportó que Hegseth habló de una autorización para realizar acciones conjuntas enfocadas en destruir “terroristas y redes terroristas”. Sin embargo, hasta la información revisada para esta nota, las autoridades colombianas no habían difundido un comunicado oficial con las condiciones concretas del acuerdo anunciado por el funcionario estadounidense.
Sin información pública sobre el alcance operativo
La falta de un documento oficial deja abiertas preguntas relevantes. No se han precisado las regiones en las que podrían desarrollarse las operaciones, el número de elementos estadounidenses que participarían, la duración de la colaboración, las facultades de los militares extranjeros ni las reglas aplicables al uso de la fuerza.
Tampoco se ha informado si las acciones anunciadas implicarían presencia de tropas estadounidenses en territorio colombiano, apoyo de inteligencia, asesoría, entrenamiento, operaciones aéreas o marítimas, o una combinación de esas modalidades. La diferencia es relevante porque la cooperación bilateral en seguridad entre ambos países tiene antecedentes, pero no toda colaboración técnica equivale a una operación militar con presencia extranjera en campo.
En noviembre de 2025, el Ministerio de Defensa de Colombia informó que la cooperación con Estados Unidos frente al narcotráfico se desarrollaba mediante procedimientos y protocolos establecidos desde décadas atrás, con participación del Departamento de Estado y del Comando Sur estadounidense. En ese momento, el ministerio se refirió a intercambio de información y fortalecimiento de capacidades, sin anunciar una autorización para nuevas operaciones militares estadounidenses dentro de Colombia.
La declaración de Hegseth, por tanto, apunta a un posible cambio en el nivel de cooperación, pero sus efectos prácticos aún no pueden determinarse con la información pública disponible.
El debate jurídico sobre tropas extranjeras
El anuncio también reactivó la discusión sobre los requisitos constitucionales para el ingreso o tránsito de fuerzas militares extranjeras en Colombia. El artículo 173 de la Constitución colombiana establece entre las atribuciones del Senado “permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República”.
El expresidente Gustavo Petro cuestionó públicamente el anuncio. Según lo reportado por Cadena SER, señaló que no se opone a la cooperación internacional contra el narcotráfico y otras formas de crimen transnacional, pero sostuvo que esa colaboración no puede entenderse como autorización para que fuerzas extranjeras actúen sin límites en Colombia. También afirmó que la autorización corresponde al Senado y mencionó al Consejo de Estado dentro del debate institucional.
El texto constitucional consultado en el sitio del Senado de la República de Colombia asigna expresamente al Senado la facultad de permitir el tránsito de tropas extranjeras. No obstante, el alcance jurídico de esa disposición puede depender de la modalidad específica de cooperación que finalmente se establezca: no es lo mismo una misión temporal de asesoría, un ejercicio bilateral, un despliegue operativo o una permanencia militar en territorio nacional.
Por ahora, no se ha hecho público un acuerdo, resolución, autorización legislativa o instrumento administrativo que permita establecer cuál de esos supuestos aplicaría. Esa ausencia de documentos impide confirmar si la colaboración anunciada ya cuenta con los permisos requeridos o si se someterá a revisión de las instituciones colombianas.
Colombia se sumaría al Escudo de las Américas
Además de las operaciones anunciadas, Hegseth afirmó que Colombia se incorporará al Escudo de las Américas, una coalición regional promovida por Estados Unidos para coordinar acciones contra el narcotráfico y las organizaciones criminales. Cadena SER indicó que Colombia se convertiría en el miembro número 19 de esa iniciativa.
La adhesión había sido anticipada desde junio por el entonces presidente electo colombiano, Abelardo de la Espriella, quien planteó que su administración buscaría estrechar la cooperación de seguridad con Washington. Sin embargo, la integración formal, los compromisos de cada país participante y los mecanismos de coordinación de la coalición no han sido detallados públicamente en relación con Colombia.
El anuncio ocurre en un contexto de cooperación histórica entre Bogotá y Washington contra el narcotráfico, pero también en medio de cuestionamientos sobre soberanía, controles democráticos y el papel que tendrían fuerzas extranjeras en acciones de seguridad interna. La información disponible permite confirmar la declaración de Hegseth, pero no verificar aún la forma precisa en que se instrumentará.
Para dimensionar el alcance de la medida será necesario que el Gobierno colombiano aclare si existe un convenio firmado, qué instituciones participarán, cuáles serán las áreas de operación y qué controles políticos, judiciales y de derechos humanos acompañarán cualquier despliegue conjunto.
Fuentes consultadas
- El País
- Cadena SER
- Senado de la República de Colombia: Constitución Política
- Ministerio de Defensa Nacional de Colombia
Imagen ilustrativa. Foto de Isaias Aravena en Pexels.

