El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, mejor conocido como INAI, se convirtió durante años en una pieza clave para el periodismo de investigación en México. A través de solicitudes de acceso a la información, periodistas lograron obtener expedientes, contratos y documentos oficiales que permitieron documentar casos de corrupción, abusos de autoridad y versiones oficiales incompletas o inconsistentes.
Así lo plantea un reporte publicado por la Global Investigative Journalism Network (GIJN), fechado el 5 de junio de 2025, que recoge testimonios de reporteras y reporteros mexicanos sobre el papel que jugó el instituto en investigaciones emblemáticas. El texto sostiene que, para muchas redacciones, el mecanismo de transparencia no era un trámite burocrático sino una vía concreta para acceder a pruebas documentales que de otra forma habrían permanecido fuera del alcance público. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))
Entre los ejemplos más citados está la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. GIJN recuerda que solicitudes presentadas mediante el INAI obligaron a la entonces Procuraduría General de la República a entregar un expediente de más de 52 mil páginas. Ese acervo permitió revisar fallas en la preservación de la escena del crimen y contrastar la versión oficial con otros registros. El caso ilustra el tipo de información que el instituto ayudó a desbloquear para el trabajo periodístico. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))
La relevancia del INAI para el ecosistema informativo mexicano cambió de forma drástica en 2025. El Congreso aprobó un nuevo paquete legal en materia de transparencia y datos personales, y el gobierno federal informó que, con la publicación en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno asumiría las funciones del órgano autónomo. El propio gobierno sostuvo que el nuevo esquema sustituiría al instituto y afirmaría un modelo con menor costo administrativo. ([gob.mx](https://www.gob.mx/buengobierno/prensa/la-secretaria-anticorrupcion-y-buen-gobierno-reafirma-su-compromiso-con-la-transparencia-y-la-proteccion-de-datos-personales?idiom=es&utm_source=openai))
De acuerdo con el decreto y los acuerdos posteriores publicados en el sistema oficial, la extinción del INAI quedó vinculada a una reforma de “simplificación orgánica” que redistribuyó atribuciones en materia de acceso a la información y protección de datos personales. El nuevo organismo federal, Transparencia para el Pueblo, quedó sectorizado a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y comenzó a operar como autoridad garante federal para parte de esas tareas. ([transparencia.gob.mx](https://transparencia.gob.mx/transparencia-para-el-pueblo.html))
Ese rediseño institucional es precisamente lo que preocupa a periodistas de investigación consultados por GIJN. El reportaje cita a la reportera Lilia Saúl Rodríguez, quien afirmó que el instituto fue fundamental para obtener documentos que probaban malversación de fondos públicos. En el texto también se alude a otros casos en los que el acceso a contratos y archivos oficiales permitió descubrir prácticas opacas en el uso del dinero público, incluida la contratación gubernamental de contenidos de propaganda. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))
El debate no se limita a una discusión administrativa. En la práctica, el INAI funcionó como instancia de revisión cuando una dependencia federal negaba información o respondía de forma incompleta. Para el periodismo, esa facultad de obligar a entregar expedientes era una herramienta de control civil sobre el poder público, especialmente en temas de corrupción, seguridad, gasto gubernamental y derechos humanos. Sin ese respaldo, advierten reporteros y especialistas, la investigación documental podría volverse más lenta, más costosa y menos efectiva. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))
La preocupación coincide con el momento político e institucional que vivía México en marzo y junio de 2025, cuando la discusión pública giraba en torno a si el nuevo esquema garantizaría el mismo nivel de independencia y acceso efectivo que ofrecía el órgano autónomo. El gobierno defendió la reforma como una forma de reorganizar funciones y reducir costos, mientras que críticos y periodistas advirtieron que el cambio podía debilitar un contrapeso central para la rendición de cuentas. ([gob.mx](https://www.gob.mx/buengobierno/prensa/la-secretaria-anticorrupcion-y-buen-gobierno-reafirma-su-compromiso-con-la-transparencia-y-la-proteccion-de-datos-personales?idiom=es&utm_source=openai))
GIJN no plantea que la investigación periodística quede imposibilitada sin el INAI, pero sí que el cierre de esa etapa obliga a replantear métodos y rutas de acceso a la información. La experiencia acumulada en casos como Ayotzinapa o en investigaciones sobre contratos públicos muestra, según el reportaje, que la transparencia institucional había sido una aliada constante de las redacciones mexicanas para convertir sospechas en hallazgos verificables. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))
En ese sentido, la nota publicada por GIJN funciona como una advertencia editorial: si la arquitectura de acceso a la información cambia, también cambiarán las condiciones para investigar al poder. La pregunta de fondo no es solo quién resguarda los documentos, sino qué tan fácil será obtenerlos cuando una investigación necesite comprobar si una obra pública, un contrato o una actuación oficial se apartó de la ley. ([gijn.org](https://gijn.org/es/articulos/inai-mexico/))

