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Metro de CDMX exige chalecos por línea e identificación para personal de locales comerciales

Escena de una parada de autobús con edificios coloridos en Ciudad de México, mostrando la vida urbana local.

Foto ilustrativa de Diana Reyes en Pexels.

Los comercios con autorización para operar dentro del Metro de la Ciudad de México deberán identificar a su personal mediante uniformes o chalecos y una credencial o tarjetón de seguridad, como parte de las nuevas reglas para la operación de locales y espacios comerciales en la red.

La medida forma parte del Reglamento para la Instalación, Operación, Verificación y Seguridad de Locales y/o Espacios Comerciales Asignados y/o Propiedad del Sistema de Transporte Colectivo (STC), publicado el 19 de agosto de 2026 en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México. El ordenamiento sustituye las disposiciones emitidas en 2020 y establece nuevas obligaciones para quienes cuentan con permisos para vender productos o prestar servicios en las instalaciones del Metro.

De acuerdo con un recorrido de El Sol de México, el uso de chalecos de distintos colores ya había comenzado a observarse en tres de las 11 líneas donde existen locales comerciales. El objetivo es que el personal pueda ser reconocido con mayor facilidad y que su identificación permita distinguir a las personas autorizadas para trabajar en estos espacios.

La regulación se refiere a comerciantes establecidos en locales o áreas formalmente asignadas por el STC. No debe confundirse con el comercio ambulante: el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México prohíbe ejercer esa actividad dentro de trenes, vagones, andenes, estaciones, túneles, corredores, escaleras y zonas de acceso del Metro.

Identificación, permisos y plazo de adaptación

El nuevo reglamento establece que los locatarios y su personal deben portar identificaciones y uniforme. Medios que revisaron el documento señalaron que los permisos vigentes deberán adecuarse a las nuevas condiciones en un plazo de 60 días naturales.

Además de los chalecos y credenciales, los negocios deberán mantener medidas de orden y seguridad en sus espacios. Entre las obligaciones reportadas están colocar recipientes para residuos, hacerse cargo de su disposición, comprobar el origen legal de la mercancía y sustituir los vidrios convencionales por materiales inastillables cuando corresponda.

El esquema de identificación busca facilitar la supervisión de las personas que trabajan en los establecimientos autorizados, así como dar herramientas al STC para verificar que los espacios comerciales estén operados por quienes cuentan con un Permiso Administrativo Temporal Revocable, conocido como PATR.

Según El Sol de México, los permisos para vender dentro de la red deberán renovarse durante el periodo de ajuste previsto por el reglamento. La vigencia máxima será de 10 años, con posibilidad de prórroga por dos periodos iguales, conforme a las condiciones que establezca el Sistema de Transporte Colectivo.

Restricciones para proteger a usuarios e instalaciones

Las nuevas disposiciones también endurecen las limitaciones sobre los productos, equipos y prácticas permitidas en los locales. Entre las prohibiciones se encuentra utilizar estufas, hornos, calentadores u otros aparatos que eleven la temperatura o impliquen riesgos para las instalaciones y las personas usuarias.

Tampoco se permitirá emplear bocinas, altavoces, radios o gritos para promocionar mercancías, de acuerdo con la información publicada por Excélsior tras revisar el reglamento. La restricción busca evitar contaminación auditiva en los pasillos y áreas de circulación de las estaciones.

El documento también contempla restricciones sobre bebidas alcohólicas, sustancias peligrosas, materiales inflamables, explosivos, máquinas tragamonedas y otros giros incompatibles con las condiciones de seguridad de un sistema de transporte masivo. Asimismo, se prohíbe almacenar mercancía de vendedores informales o trasladar productos mediante trenes, elevadores y escaleras eléctricas, según los reportes consultados.

En cuanto al horario, los comercios autorizados podrán operar desde una hora después de la apertura del Metro y deberán cerrar dos horas antes de que concluya el servicio. Estas condiciones pretenden evitar que la actividad comercial interfiera con las labores operativas, de limpieza, mantenimiento y seguridad de las estaciones.

Multas, suspensión y posible revocación

El incumplimiento de las obligaciones puede derivar en sanciones económicas, suspensión de actividades o pérdida del permiso. Excélsior informó que las multas pueden llegar a 200 Unidades de Medida y Actualización, equivalentes a 23 mil 462 pesos conforme al valor referido en el nuevo ordenamiento.

Por su parte, Diario de México reportó que los permisos podrán cancelarse, sin derecho a indemnización, en casos como mantener adeudos por más de tres meses, cambiar el giro comercial sin autorización, usar el local para fines delictivos o incumplir de forma reiterada las medidas de seguridad.

El reglamento prevé además la intervención de un Comité de Administración y Contratación de Áreas Comerciales y Espacios Publicitarios, que tendrá atribuciones en la gestión de los espacios y permisos. Para los comerciantes, la actualización representa una obligación de regularizar documentación, condiciones físicas de los locales e identificación del personal.

La medida ocurre en medio de un proceso de reordenamiento de comercios dentro de la red. El STC ha sostenido que su función principal es el traslado de pasajeros, por lo que la presencia de locales debe sujetarse a reglas que no comprometan la movilidad, la protección civil ni la seguridad de quienes utilizan diariamente el Metro.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Diana Reyes en Pexels.

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