Ícono del sitio Hub de Notas

México mantiene investigación por brote de ciclosporiasis en EU; no hay evidencia concluyente contra lechuga nacional

Una mujer prepara comida mexicana en la cocina, destacando prácticas culinarias tradicionales.

Foto ilustrativa de Heber Vazquez en Pexels.

La Secretaría de Salud de México mantiene activa la investigación sanitaria por el brote multiestatal de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos y sostuvo que, hasta el 24 de julio, ni las autoridades mexicanas ni las estadounidenses habían identificado el parásito Cyclospora cayetanensis en lechugas de origen mexicano analizadas durante las indagatorias.

El caso cobró relevancia después de que autoridades sanitarias estadounidenses y empresas del sector alimentario relacionaran epidemiológicamente parte de los contagios con lechuga iceberg procesada y distribuida en ese país. Sin embargo, la dependencia mexicana subrayó que esa asociación aún no equivale a una confirmación microbiológica del origen de la contaminación.

Investigación conjunta sigue en curso

La Secretaría de Salud informó el 17 de julio que Cofepris, la Dirección General de Epidemiología, la Secretaría de Agricultura y el Senasica integraron un grupo técnico para colaborar en la revisión de los hechos. Las acciones incluyen el seguimiento de la cadena de suministro, vigilancia epidemiológica y medidas preventivas en materia de inocuidad alimentaria.

Una semana después, la dependencia federal precisó que las pruebas realizadas no habían encontrado Cyclospora en las lechugas mexicanas revisadas. Por ello, pidió no presentar como comprobado que la producción nacional sea la causa del brote, mientras continúan los procedimientos de trazabilidad y muestreo.

La postura mexicana contrasta con la información reportada el 19 de julio por la agencia EFE, según la cual Taylor Farms retiró del mercado estadounidense lechuga iceberg elaborada en su filial de México debido a la posibilidad de contaminación. La medida fue preventiva y alcanzó productos distribuidos en 27 estados de Estados Unidos, de acuerdo con ese reporte.

Qué se sabe sobre los casos en Estados Unidos

La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Se transmite al consumir agua o alimentos contaminados y puede provocar diarrea acuosa o persistente, cólicos abdominales, gases, náuseas, cansancio y pérdida de apetito. La presencia de síntomas no permite, por sí sola, identificar el alimento que originó una infección.

El aviso preventivo emitido por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica el 16 de julio se dirigió principalmente a personas que viajaran a Estados Unidos. El documento recomendó reforzar la higiene de manos, consumir agua segura y alimentos bien lavados o cocidos, además de evitar la preparación de comida para otras personas en caso de presentar diarrea.

El País reportó que, al momento de emitirse el aviso mexicano, el brote con mayor concentración de casos se ubicaba en Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental. La información disponible entonces señalaba que existían cientos de personas afectadas en esos estados, dentro de un aumento más amplio de notificaciones en territorio estadounidense.

Medidas de prevención y puntos pendientes

Las autoridades sanitarias recomiendan lavar frutas y verduras con agua potable antes de consumirlas, mantener separación entre alimentos crudos y cocidos, lavarse las manos antes de preparar comida y después de ir al baño, y usar agua segura. Estas acciones disminuyen riesgos de enfermedades transmitidas por alimentos, aunque no sustituyen los controles sanitarios en la producción y distribución.

La Secretaría de Salud también pidió a quienes regresen de viaje vigilar su estado de salud durante las dos semanas posteriores y buscar atención médica si presentan diarrea prolongada o acuosa. La dependencia advirtió que no se debe recurrir a la automedicación, ya que el diagnóstico de una infección intestinal requiere valoración profesional y, en algunos casos, estudios de laboratorio.

Por ahora, la investigación no ha establecido de manera definitiva el punto de contaminación ni una relación causal comprobada con lechuga producida en México. La diferencia entre un vínculo epidemiológico, que orienta las pesquisas, y una confirmación de laboratorio será determinante para esclarecer el origen del brote y definir eventuales medidas sanitarias adicionales.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Heber Vazquez en Pexels.

Salir de la versión móvil