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Mónica Soto dejará la Sala Superior del TEPJF el 31 de agosto

Una vista impresionante del horizonte de la Ciudad de México con rascacielos bajo un vibrante cielo de atardecer.

Foto ilustrativa de Heber Vazquez en Pexels.

La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso dejará su cargo en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el próximo 31 de agosto de 2026, luego de presentar su renuncia tras casi una década como integrante de la máxima instancia de justicia electoral del país.

La salida fue reportada el lunes 17 de agosto por La Jornada, medio que difundió el titular recibido, y fue confirmada de manera independiente por EL PAÍS. De acuerdo con este último diario, Soto comunicó que decidió cerrar una etapa profesional después de 30 años de trayectoria en el servicio público y la justicia electoral.

La magistrada llegó a la Sala Superior en octubre de 2016, luego de ser designada por el Senado de la República para un periodo originalmente previsto de nueve años. Sin embargo, diversos cambios constitucionales y disposiciones transitorias vinculadas con la reforma judicial modificaron el calendario de renovación de las magistraturas electorales.

En mayo de 2026, La Jornada informó que una reforma aprobada por la Cámara de Diputados abrió la posibilidad de postergar la elección de integrantes de la Sala Superior hasta 2028 y permitió que quienes estuvieran en funciones pudieran competir nuevamente por el cargo. En ese contexto, Soto Fregoso tenía la opción de continuar en el Tribunal por un periodo mayor al inicialmente establecido, pero decidió separarse antes de esa fecha.

Una vacante más en la máxima instancia electoral

La renuncia de Soto tendrá efectos en la integración de la Sala Superior, órgano encargado de resolver en definitiva las controversias más relevantes en materia electoral federal, incluidas las impugnaciones relacionadas con elecciones presidenciales, legislativas y de autoridades judiciales elegidas por voto popular.

Según el reporte de EL PAÍS, después de la salida de Soto la Sala Superior operará con cinco integrantes, pese a que su conformación legal contempla siete magistraturas. La vacante se sumará a la que dejó Janine Otálora Malassis en octubre de 2025, cuando concluyó su encargo sin aceptar la ampliación derivada de los cambios al calendario de elección judicial.

La integración incompleta no impide por sí misma que la Sala Superior continúe celebrando sesiones y emitiendo sentencias, pero reduce el número de personas juzgadoras que participan en las decisiones del máximo tribunal electoral. La cobertura de las vacantes dependerá de las reglas constitucionales y legales aplicables al proceso de renovación judicial programado para 2028.

El TEPJF es una institución clave para la certeza de los procesos electorales, pues revisa las resoluciones del Instituto Nacional Electoral, de los tribunales electorales estatales y de las salas regionales del propio Tribunal. Entre sus atribuciones está calificar la elección presidencial, resolver controversias sobre la asignación de legislaturas y proteger derechos político-electorales de la ciudadanía.

Trayectoria y presidencia del Tribunal

Durante su etapa en la Sala Superior, Mónica Soto también encabezó la presidencia del TEPJF. Asumió esa responsabilidad en enero de 2024, tras la salida de Reyes Rodríguez Mondragón de la titularidad del órgano. Su gestión coincidió con el proceso electoral federal de 2024 y con la elección judicial celebrada en 2025.

La transición en la presidencia del Tribunal ocurrió en un periodo de alta actividad para la justicia electoral. La Sala Superior recibió y resolvió asuntos relacionados con la elección presidencial, la conformación del Congreso de la Unión y, posteriormente, las impugnaciones derivadas de la elección extraordinaria para renovar cargos del Poder Judicial.

En una nota publicada en octubre de 2024, La Jornada documentó que las reformas constitucionales entonces aprobadas extendieron la permanencia de varias magistraturas de la Sala Superior, entre ellas la de Soto Fregoso. Posteriormente, las modificaciones legislativas de 2026 colocaron la siguiente elección judicial en 2028, de acuerdo con el reporte del mismo diario publicado el 31 de mayo.

La decisión de Soto de concluir su cargo el 31 de agosto representa, por tanto, una separación voluntaria antes de la fecha que habría resultado de esas ampliaciones. EL PAÍS reportó que la magistrada expresó que los cargos públicos tienen una fecha de inicio y una de término, y que su decisión responde al cierre de un ciclo profesional.

Relevo y retos institucionales

La salida de Soto abre una nueva etapa para la Sala Superior bajo la presidencia de Gilberto de Guzmán Bátiz García, quien llegó al cargo tras la elección judicial de 2025. El Tribunal deberá mantener su operación con una integración reducida mientras se define el mecanismo para cubrir las vacantes y se acerca el proceso electoral judicial de 2028.

El reto institucional no se limita a la sustitución de una magistratura. La Sala Superior tendrá que sostener la continuidad de sus funciones jurisdiccionales, atender los medios de impugnación que lleguen a su conocimiento y preservar la certeza en decisiones que pueden incidir en la competencia política y en los derechos electorales de la ciudadanía.

Hasta el cierre de esta edición, la información revisada confirma la fecha de salida anunciada, el 31 de agosto de 2026. La renuncia deberá reflejarse en los procedimientos administrativos y jurisdiccionales correspondientes dentro del TEPJF.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Heber Vazquez en Pexels.

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