La economía mexicana creció 1.5% en el segundo trimestre de 2026 respecto de los primeros tres meses del año, de acuerdo con la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) divulgada este 30 de julio por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El resultado representa un rebote tras la contracción de 0.6% reportada para el primer trimestre.
El avance de abril a junio fue impulsado por una recuperación de las actividades primarias, el dinamismo de los servicios y un mayor consumo asociado al turismo y a la realización de partidos del Mundial de futbol en México. Se trata de una estimación preliminar, por lo que las cifras podrán revisarse cuando el INEGI publique los datos trimestrales definitivos.
Los tres sectores registraron crecimiento
Según el desglose difundido con la estimación, las actividades primarias —que incluyen agricultura, ganadería, pesca y aprovechamiento forestal— crecieron 3.3% frente al trimestre previo. Las actividades secundarias, donde se ubican la manufactura, la construcción y la minería, avanzaron 1.6%.
Las actividades terciarias, integradas principalmente por comercio y servicios, aumentaron 1.5%. Este sector tiene un peso determinante en la economía nacional y concentró parte del efecto derivado de la llegada de visitantes, el consumo y los servicios relacionados con la justa deportiva.
Un repunte que no despeja los riesgos
A tasa anual, el PIB habría aumentado 2.1%, de acuerdo con los datos citados por EL PAÍS. Sin embargo, el desempeño debe leerse junto con el débil arranque de año y con factores que no necesariamente se mantendrán durante el segundo semestre.
Antes de conocerse el dato, especialistas consultados por El Economista ya anticipaban que el Mundial podía elevar de forma temporal la actividad del segundo trimestre. En ese escenario, el reto para la economía será sostener el crecimiento una vez que desaparezca ese estímulo y persista la incertidumbre alrededor de la inversión y de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Consumo e inversión, las variables a seguir
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, señaló a EL PAÍS que el consumo fue el principal motor del repunte, mientras la inversión continuó con debilidad en términos anuales. Esa diferencia es relevante porque la inversión fija —en maquinaria, equipo y construcción— determina en buena medida la capacidad de crecimiento de mediano plazo.
La estimación oportuna del INEGI se elabora 30 días después de que concluye el trimestre, con la información disponible y modelos estadísticos. Por ello, el dato ofrece una primera medición del desempeño económico, pero todavía no permite concluir que la recuperación observada entre abril y junio se haya consolidado.
Fuentes consultadas
Imagen ilustrativa. Foto de Israel Torres en Pexels.

