La sequía que afectaba a la Ciudad de México a mediados de mayo de 2024 no era sólo un problema ambiental. También empezaba a traducirse en mayores costos para el suministro de agua, presión sobre la infraestructura y riesgos para la actividad económica de la capital, de acuerdo con datos oficiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y análisis de especialistas citados por El Economista y BBVA Research.
Con base en el Monitor de Sequía en México, el Servicio Meteorológico Nacional informó que al 15 de mayo de 2024 la capital llevaba más de 16 meses consecutivos con 100% de su territorio afectado por alguna categoría de sequía. El histórico de ese reporte mostraba que la Ciudad de México era la entidad que más tiempo había permanecido con esa condición en el país. El monitor clasifica la sequía en una escala que va de anormalmente seco (D0) a sequía excepcional (D4). ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
De acuerdo con el reporte de Conagua correspondiente al 15 de mayo de 2024, la región hidrológico-administrativa Aguas del Valle de México presentaba 0.0% en condición anormalmente seca, 0.8% en sequía moderada, 33.2% en sequía severa, 49.9% en sequía extrema y 16.1% en sequía excepcional. Ese escenario ayudaba a dimensionar la presión hídrica que enfrentaba la zona metropolitana y, en particular, la capital. ([gob.mx](https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/953529/Monitor_de_Sequ_a-15-Mayo2024.pdf))
La relación entre escasez de agua y costos económicos era directa. En la nota original, Sergio Rezendez, director de la firma Colliers Monterrey, explicó que el Sistema Cutzamala aporta cerca de 30% del agua potable de la ciudad y que la prolongada sequía había reducido los niveles de las presas, poniendo en riesgo su capacidad para satisfacer la demanda creciente. La baja disponibilidad obligaba a gastar más en potabilización, mantenimiento y bombeo. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
Ese incremento de costos no se limitaba a la operación pública. El artículo de El Economista señaló que cuando el agua llega con menor calidad o en menor volumen, su limpieza se vuelve más compleja y más cara, mientras que la infraestructura requiere más mantenimiento para evitar daños en tuberías y redes. El propio sistema Cutzamala, recordó la nota, recorre más de 127 kilómetros y debe elevar el agua más de 1,100 metros hasta los tanques de almacenamiento de la capital, lo que implica un consumo energético considerable. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
BBVA Research también venía documentando la fragilidad de la distribución hídrica en la capital. En su revisión sobre la situación hídrica en México, el banco señaló que la Ciudad de México es la entidad federativa con la brecha más amplia en el acceso al agua por tandeo entre hogares de distintos niveles socioeconómicos: en 2022, 4.5% de los hogares del estrato alto recibía agua por tandeo, frente a 80.0% en el estrato bajo. Ese dato reforzaba la idea de que la crisis hídrica no golpeaba a todos por igual. ([bbvaresearch.com](https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/mexico-agua-ya-no-pasa-por-mi-casa-una-revision-de-la-situacion-hidrica-actual/))
La escasez también tenía implicaciones macroeconómicas. El analista Kristobal Meléndez, citado por El Economista, sostuvo que el encarecimiento del agua podía influir en mayores niveles de inflación en la capital porque se trata de un insumo indispensable para hogares, comercios, industria y servicios. A mayor escasez, mayor presión sobre precios y costos operativos. Esa lectura coincidía con el diagnóstico de BBVA Research sobre la gestión del agua y su vínculo con el bienestar urbano y económico. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
El impacto se extendía a sectores específicos. La nota original advertía que hospitales, restaurantes, edificios residenciales y oficinas enfrentaban mayores gastos por bombeo, compra de agua en pipas y mantenimiento de instalaciones. En un entorno de abastecimiento irregular, las empresas también podían reconsiderar inversiones o ubicación de operaciones, sobre todo en una ciudad donde el agua es un factor clave para la continuidad de negocios y servicios. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
Otro punto de preocupación era la pérdida de agua en la red. Según lo publicado por El Economista, las autoridades estimaban que hasta 40% del agua se perdía por fugas en la distribución, una cifra que agrava el problema en periodos de sequía. En ese contexto, la urgencia no sólo pasaba por conseguir más agua, sino por invertir en infraestructura más eficiente, reforestación y conservación de cuencas para mejorar la recarga de acuíferos y reducir desperdicios. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
La propia Conagua había advertido en días previos que el país enfrentaba condiciones severas de calor y escasez, y que el Valle de México seguía bajo presión por el estrés hídrico. Para mediados de mayo de 2024, el monitor oficial mostraba un panorama adverso en varias regiones del centro del país, incluida la capital, mientras especialistas insistían en la necesidad de modernizar la red de suministro y de reducir pérdidas en el sistema. ([gob.mx](https://www.gob.mx/conagua/prensa/informe-del-comite-tecnico-de-operacion-de-obras-hidraulicas-365575?state=published&utm_source=openai))
En suma, la sequía ya no aparecía sólo como una amenaza meteorológica, sino como un factor económico de primera línea para la Ciudad de México: elevaba el costo de llevar agua a los hogares, complicaba la operación de empresas y servicios, y ponía de relieve el rezago de una infraestructura que, según los expertos citados, requería inversión urgente para resistir un entorno cada vez más seco. ([eleconomista.com.mx](https://www.eleconomista.com.mx/estados/Sequia-extrema-impacta-economia-de-la-Ciudad-de-Mexico-20240528-0141.html))
