El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de los aranceles adicionales de 50% que su gobierno tenía programados para entrar en vigor contra determinados productos procedentes de Canadá. La pausa será de tres días y, de acuerdo con el propio mandatario, responde a que Washington y Ottawa alcanzaron un entendimiento cuya documentación aún debe concluirse.
Trump informó la decisión en Truth Social la noche del 18 de agosto, a unas horas de la fecha prevista para la entrada en vigor de las medidas. El presidente sostuvo que los gravámenes quedarían detenidos por tres días debido a que ambos países tienen un acuerdo, aunque condicionó esa afirmación a la finalización de los documentos correspondientes.
Hasta el momento de esta publicación, la Casa Blanca no había difundido el texto del eventual acuerdo ni precisado qué compromisos asumiría cada país. Esa ausencia de detalles impide establecer si la suspensión desembocará en la cancelación, modificación o aplicación posterior de los aranceles.
Gravámenes previstos para el 19 de agosto
Los aranceles estaban previstos para comenzar a las 00:01 horas del 19 de agosto, tiempo del este de Estados Unidos. La Casa Blanca publicó el 20 de julio una proclamación que impuso un derecho adicional de 50% a ciertos productos canadienses, en este caso relacionado con la disputa por las restricciones a bebidas alcohólicas estadunidenses en provincias y territorios de Canadá.
La proclamación se apoyó en la sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, una disposición que permite al presidente estadunidense imponer gravámenes de hasta 50% cuando determine que otro país aplica medidas discriminatorias o desiguales al comercio de Estados Unidos. El mismo instrumento legal contempla que esas disposiciones puedan suspenderse, modificarse o revocarse si el Ejecutivo considera que ello responde al interés público.
La administración de Trump argumentó que las restricciones canadienses a bebidas alcohólicas de origen estadunidense perjudicaron a productores y exportadores de Estados Unidos. La Casa Blanca señaló que los aranceles buscaban compensar lo que calificó como una desventaja comercial. Esa es la postura oficial de Washington; el gobierno canadiense ha sostenido, por su parte, que buscaba negociar alivio frente a las medidas arancelarias estadunidenses.
La agencia Associated Press reportó que las medidas habrían afectado alrededor de 20 mil millones de dólares en importaciones canadienses y que incluían productos tan diversos como bastones de hockey y depresores linguales. La misma agencia indicó que el anuncio de la pausa se produjo menos de dos horas antes de que los aranceles entraran en vigor.
Canadá mantenía negociaciones antes de la fecha límite
El gobierno de Canadá había confirmado días antes que mantenía conversaciones intensivas con Estados Unidos para atender los temas comerciales pendientes. En un comunicado del 6 de agosto, Global Affairs Canada señaló que sus representantes buscaban obtener alivio frente a los aranceles sectoriales vigentes y a las nuevas tarifas de la sección 338 previstas para el 19 de agosto.
La dependencia canadiense también ubicó las conversaciones dentro de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido en Canadá como CUSMA y en México como T-MEC. El acuerdo comercial norteamericano continúa siendo un elemento central de la relación económica entre los tres países, por lo que cualquier cambio en los flujos comerciales entre Washington y Ottawa puede tener implicaciones para las cadenas regionales de suministro.
De acuerdo con AP, Canadá había advertido que respondería con medidas arancelarias propias si Estados Unidos activaba los nuevos gravámenes. La suspensión temporal reduce, por ahora, el riesgo de una nueva escalada inmediata entre ambos socios comerciales, pero no resuelve de fondo las diferencias sobre bebidas alcohólicas, automóviles, productos lácteos y otros asuntos que han sido mencionados por autoridades estadunidenses y canadienses.
Una tregua breve con efectos para empresas y comercio regional
El alcance de la pausa es limitado: Trump habló de un periodo de tres días, no de una eliminación definitiva de los aranceles. Para importadores, exportadores y compañías con operaciones transfronterizas, la falta de información sobre las condiciones del acuerdo mantiene la incertidumbre sobre costos, contratos y logística.
Los aranceles son impuestos aplicados a bienes importados. Aunque son cobrados en la frontera al ingresar los productos, su costo puede trasladarse a distribuidores, empresas que utilizan insumos importados y consumidores, dependiendo de las condiciones de cada mercado. En el caso de Estados Unidos y Canadá, la integración comercial abarca manufacturas, alimentos, energía, insumos industriales y productos de consumo.
La decisión también es relevante para México por la interconexión productiva de América del Norte. El T-MEC establece reglas de origen y mecanismos de comercio que vinculan a empresas de los tres países, especialmente en sectores como el automotriz y el agroalimentario. Sin embargo, no se ha informado de cambios específicos que involucren a México como resultado de la pausa anunciada entre Washington y Ottawa.
El siguiente paso será conocer si los gobiernos presentan un documento formal con los términos del entendimiento. Mientras ello no ocurra, el anuncio debe entenderse como una suspensión temporal de las tarifas previstas y no como una solución definitiva a la controversia comercial entre Estados Unidos y Canadá.
Fuentes consultadas
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