El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes 21 de agosto que su gobierno comenzó a trabajar en un nuevo acuerdo comercial con México, en el contexto de las negociaciones que Washington mantiene con sus socios de América del Norte para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Estamos también comenzando a trabajar en un nuevo acuerdo con México, un mejor acuerdo para Estados Unidos”, declaró Trump durante un intercambio con reporteros en la base aérea Andrews, en Maryland, de acuerdo con Bloomberg Línea. El mandatario no presentó un documento, calendario específico ni detalles sobre cambios concretos que pretenda incorporar.
La afirmación ocurre después de que Estados Unidos decidió no renovar automáticamente el T-MEC por un nuevo periodo de 16 años en julio de 2026. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) precisó entonces que el acuerdo continúa vigente mientras se desarrollan negociaciones con México y Canadá para atender asuntos que Washington considera pendientes.
Una revisión del T-MEC, no un tratado nuevo anunciado
La información disponible hasta ahora muestra una diferencia relevante entre la expresión política utilizada por Trump y la descripción institucional del proceso. Mientras el presidente habló de un “nuevo acuerdo”, la USTR ha denominado formalmente a las conversaciones como rondas bilaterales vinculadas con la primera revisión conjunta del T-MEC.
El tratado, que entró en vigor el 1 de julio de 2020 y sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, contempla una revisión en 2026. La USTR explicó que esta evaluación permite a los tres países decidir si extienden la vigencia del acuerdo o si negocian modificaciones a sus disposiciones. Por ello, las conversaciones en curso no significan por sí mismas que ya exista un pacto que reemplace al T-MEC.
En un comunicado publicado el 2 de julio, la autoridad comercial estadounidense señaló que la decisión de no dar una renovación automática no canceló el tratado. Según la dependencia, el acuerdo permanece en operación mientras Estados Unidos busca resolver diferencias comerciales con México y Canadá. La misma postura ha sido planteada por funcionarios estadounidenses como una vía para presionar por cambios en temas considerados prioritarios para Washington.
La USTR ha sostenido que su objetivo es fortalecer los beneficios del acuerdo para fabricantes, productores agropecuarios, trabajadores y proveedores de servicios de Estados Unidos. Entre los asuntos que ha puesto sobre la mesa están las reglas de origen para bienes industriales, el comercio de acero y aluminio, el sector automotriz, la agricultura, la seguridad económica, los servicios de pago electrónico y temas laborales.
Las rondas previas entre México y Estados Unidos
Las delegaciones de México y Estados Unidos ya celebraron tres rondas bilaterales de negociación entre mayo y julio de este año. En la primera, realizada en Ciudad de México, se abordaron la seguridad económica y las reglas de origen de productos industriales clave, informó la USTR.
Durante la segunda ronda, efectuada en Washington del 15 al 17 de junio, ambos gobiernos reportaron avances en reglas de origen y seguridad económica. También iniciaron conversaciones conceptuales sobre agricultura, trabajo y medio ambiente, además de discutir comercio de acero, aluminio y automóviles.
La tercera ronda se llevó a cabo en Ciudad de México en julio. Al concluirla, la USTR informó que su representante, Jamieson Greer, se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum y con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Las partes reportaron una interacción constructiva y acordaron realizar una cuarta ronda bilateral en Washington durante septiembre.
La agenda evidencia que la negociación abarca más que aranceles. Las reglas de origen, por ejemplo, determinan el porcentaje de contenido regional que debe tener una mercancía para obtener las preferencias arancelarias del T-MEC. En industrias integradas como la automotriz, cualquier modificación en esos requisitos puede afectar decisiones de inversión, cadenas de proveeduría y costos de producción en los tres países.
Presión comercial y falta de detalles
Trump también se refirió el viernes a las conversaciones de su gobierno con Canadá y aseguró que espera alcanzar un acuerdo con ese país. Sin embargo, sus declaraciones sobre México no incluyeron compromisos concretos de las partes ni señalaron cuáles serían las concesiones, medidas o capítulos que podrían cambiar.
La administración estadounidense ha vinculado la revisión con su intención de reducir el déficit comercial de bienes con México y reforzar las cadenas de suministro de América del Norte. En documentos oficiales, la USTR también ha planteado preocupaciones sobre inversión, energía, cumplimiento laboral, comercio agrícola y prácticas que, desde su perspectiva, podrían beneficiar a países ajenos al tratado mediante triangulación comercial.
Esos planteamientos corresponden a la posición del gobierno estadounidense y no equivalen a acuerdos aceptados por México. Hasta el momento, no se ha difundido un texto de negociación conjunto ni una propuesta pública que confirme la sustitución del T-MEC por un instrumento distinto.
Para México, el proceso será relevante por el peso de la relación económica con Estados Unidos y por la integración productiva regional. No obstante, el alcance final de cualquier modificación dependerá de las rondas de negociación, de las posiciones que adopten los tres países y de los procedimientos legales que correspondan a cada gobierno.
La siguiente ronda prevista para septiembre será una oportunidad para conocer si las conversaciones avanzan hacia ajustes específicos del T-MEC o si la referencia de Trump a un “nuevo acuerdo” se mantiene como una definición política de la revisión en curso. Por ahora, la información oficial disponible confirma negociaciones bilaterales activas, pero no el anuncio de un tratado ya concluido.
Fuentes consultadas
- Bloomberg Línea
- Office of the United States Trade Representative: declaración conjunta de Jamieson Greer y Marcelo Ebrard
- Office of the United States Trade Representative: continuidad del T-MEC durante las negociaciones
- Office of the United States Trade Representative: información general del T-MEC
Imagen ilustrativa. Foto de Leslie del Moral en Pexels.

