VENECIA, Italia. La cineasta danesa-egipcia May el-Toukhy ganó el León de Oro de la 83ª Mostra Internacional de Arte Cinematográfico de Venecia con Woman Unknown (Kvinde Ukendt), un drama situado en Dinamarca tras la ocupación nazi. La película también dio a su protagonista, Mathilde Arcel, la Copa Volpi a la mejor actriz, según el palmarés difundido el sábado 12 de septiembre.
El reconocimiento coloca a el-Toukhy en el centro de una edición que estuvo marcada desde antes de su inauguración por el debate sobre la participación de mujeres detrás de cámara. La directora fue la única mujer con una película dirigida en solitario dentro de la selección competitiva anunciada inicialmente; posteriormente se incorporó el documental NAZA, codirigido por Rachel Szor y Yuval Abraham. Ambas producciones realizadas con participación de directoras terminaron entre las premiadas.
El jurado de esta edición estuvo presidido por la actriz y directora estadounidense Maggie Gyllenhaal. Además del máximo premio para Woman Unknown, entregó el Gran Premio del Jurado a Possible Love, de Lee Chang-dong, y el Premio Especial del Jurado a NAZA. La dirección fue reconocida para Ilya Khrzhanovskiy por DAU, mientras que John Malkovich obtuvo la Copa Volpi al mejor actor por Wild Horse Nine.
Una historia sobre la violencia y el castigo a las mujeres
Woman Unknown sigue a Marie, una joven niñera y trabajadora doméstica que está a punto de casarse con Christian, un viudo adinerado para quien trabaja. La aparente posibilidad de seguridad y ascenso social queda amenazada por un secreto: durante la Segunda Guerra Mundial mantuvo una relación con un soldado alemán.
La ficha oficial de La Biennale di Venezia sitúa el relato en la etapa inmediata posterior a la guerra, cuando la protagonista intenta conservar su nueva posición en un entorno de desorden y reconstrucción. El filme se inspira en la persecución y humillación pública de las llamadas “colaboradoras horizontales”, mujeres señaladas por haber tenido vínculos afectivos o sexuales con integrantes de fuerzas ocupantes.
En su declaración de dirección para el festival, el-Toukhy plantea que la película busca recuperar experiencias de mujeres que con frecuencia permanecen fuera de los relatos históricos. La cineasta describe el cuerpo femenino como un espacio en el que se expresan el control, el castigo y la violencia en tiempos de guerra, una perspectiva que conecta el pasado de la historia con discusiones vigentes sobre poder y autonomía.
La producción es una coproducción de Dinamarca, Suecia y Letonia, tiene una duración de 124 minutos y fue escrita por Maren Louise Käehne y May el-Toukhy. Junto a Arcel, el reparto incluye a Carsten Bjørnlund, Thorbjørn Hedegaard, Marina Bouras, Mia Plantin, Sofia Nolsøe, Flora Yde Sander, Mikael Birkkjær y Joen Højerslev.
El premio a May el-Toukhy y el debate de género
Durante la presentación de la película en Venecia, el-Toukhy habló sobre lo que considera un problema estructural para las realizadoras. De acuerdo con The Guardian, la directora cuestionó la persistencia de una idea de “genio” asociada de manera desproporcionada con cineastas hombres y sostuvo que esa narrativa contribuye a limitar oportunidades para las mujeres en la industria.
La discusión tuvo un peso particular en la Mostra porque la competencia reunió a figuras consolidadas como Werner Herzog, Danny Boyle, Nanni Moretti, Martin McDonagh y Lee Chang-dong, mientras la presencia de películas dirigidas por mujeres fue muy limitada. La incorporación tardía de NAZA elevó la participación, pero no eliminó el contraste numérico que motivó los cuestionamientos al festival.
El triunfo de Woman Unknown no modifica por sí solo esa composición, pero sí representa un resultado relevante dentro de ese contexto. Associated Press reportó que el-Toukhy es la octava mujer en ganar el León de Oro, uno de los reconocimientos más importantes del cine internacional. Al recibir el premio, la directora definió su obra como una historia sobre mujeres “invisibles” y sin voz, además de volver sobre la idea del cuerpo femenino como campo de batalla.
Arcel, por su parte, obtuvo el premio a la mejor actriz con su primer papel protagónico en cine, de acuerdo con AP. Su personaje concentra la tensión de la película: Marie busca escapar de una vida precaria, pero enfrenta el riesgo de que su pasado sea utilizado para destruir la identidad y la posición social que intenta construir en la posguerra.
Venecia como plataforma internacional
El León de Oro suele impulsar la circulación internacional de una película y fortalecer su posición frente a distribuidores, festivales y temporadas de premios. En el caso de Woman Unknown, el reconocimiento llega tras su estreno mundial en la competencia de Venecia y otorga una nueva visibilidad a una producción nórdica centrada en una memoria histórica menos frecuentada por el cine de gran alcance.
La selección oficial de La Biennale confirmó que el filme compitió frente a títulos de Europa, Asia y Estados Unidos. La victoria de el-Toukhy, junto con la Copa Volpi para Arcel, convirtió a Woman Unknown en una de las obras más destacadas del cierre del certamen.
El resultado también deja abierta la discusión que acompañó a la 83ª edición: si los grandes festivales pueden corregir en sus premios una desigualdad visible en la selección, o si el cambio debe empezar desde los procesos de financiamiento, producción y programación que determinan qué historias llegan a competir. Para el-Toukhy, la respuesta pasa por transformar las estructuras y las formas en que se valora el trabajo de las cineastas.

