La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó la detención de Edgar “N”, a quien señaló como probable autor material del homicidio del sacerdote Marcelo Pérez Pérez, asesinado el 20 de octubre en San Cristóbal de las Casas. La captura fue confirmada también por el gobernador chiapaneco, Rutilio Escandón, quien reconoció a las autoridades de procuración de justicia por el operativo.
De acuerdo con la versión difundida por la Fiscalía, la aprehensión se logró tras trabajos de campo, análisis de cámaras de seguridad del C5, labores de inteligencia y entrevistas a testigos. La dependencia sostuvo que esas indagatorias permitieron identificar al presunto responsable y obtener la orden de aprehensión correspondiente, ejecutada por agentes estatales.
La detención ocurrió dos días después del asesinato del sacerdote, ocurrido tras oficiar una misa en el barrio de Cuxtitali, en San Cristóbal de las Casas. La noticia generó atención nacional por el perfil de Marcelo Pérez, quien había ganado visibilidad por sus denuncias sobre la violencia y las disputas criminales en Los Altos de Chiapas.
Según la información publicada por medios nacionales que retomaron el comunicado oficial, el detenido fue identificado como Edgar “N” y fue puesto a disposición de las autoridades competentes. Algunas versiones periodísticas añadieron que la investigación podría ser atraída por la Fiscalía General de la República, aunque ese punto fue difundido como una posibilidad procesal y no como una resolución definitiva en el momento de la detención.
Marcelo Pérez era un sacerdote indígena tzotzil conocido por su trabajo pastoral y por acompañar a comunidades afectadas por la violencia. En notas previas a su asesinato, periodistas y organizaciones de derechos humanos lo describieron como una figura que había denunciado amenazas y presiones derivadas de conflictos locales y de la presencia de grupos armados en la región.
El caso también reavivó el debate sobre la seguridad en Chiapas, especialmente en San Cristóbal de las Casas y municipios de Los Altos, donde distintas organizaciones han documentado desplazamientos, enfrentamientos y disputas por control territorial. Aunque la Fiscalía presentó la captura como un avance relevante, la acusación formal y las responsabilidades penales debían definirse en las etapas posteriores del proceso judicial.
En paralelo, la cobertura periodística subrayó que la versión oficial hablaba de un “probable autor material”, una precisión importante para no confundir la detención con una sentencia. Hasta ese momento, las autoridades no habían difundido públicamente una resolución judicial sobre el fondo del caso, por lo que el detenido seguía bajo la presunción de inocencia.
La detención del presunto agresor cerró una primera fase de investigación que comenzó tras el ataque del 20 de octubre. Sin embargo, el homicidio de Marcelo Pérez dejó abiertas preguntas sobre el contexto de violencia en la región y sobre eventuales autores intelectuales o móviles detrás del crimen, aspectos que no quedaron esclarecidos en el anuncio oficial de ese día.
Fuentes consultadas
Imagen ilustrativa. Foto de David Dibert en Pexels.


