Autoridades de Sinaloa reportaron que personal médico identificó casos de dengue durante una brigada desplegada en Jicapore, comunidad indígena serrana situada en los límites entre Sinaloa y Chihuahua. La intervención ocurrió después de que se notificaran dos fallecimientos y decenas de habitantes con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor corporal y malestares gastrointestinales.
El Gobierno de Sinaloa informó el 11 de septiembre que los equipos de salud de Sinaloa y Chihuahua valoraron a las personas enfermas y concluyeron que se trataba de casos de dengue, por lo que dejaron medicamentos y aplicaron tratamiento a algunos pacientes. También participaron la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable de Sinaloa, la Comisión para la Atención a Comunidades Indígenas de Sinaloa y personal de salud de ambas entidades.
La confirmación de casos de dengue no equivale, hasta ahora, a establecer que el virus haya sido la causa de los dos decesos. Personal de la Jurisdicción Sanitaria número 02 informó previamente que se tomaron muestras de sangre y de agua, tanto por brigadas sinaloenses como chihuahuenses, y que los resultados eran necesarios para determinar el origen de los padecimientos y aclarar las causas de muerte.
Dos fallecimientos bajo investigación epidemiológica
Los primeros reportes sobre la situación sanitaria en Jicapore fueron difundidos el 10 de septiembre por medios locales y por integrantes del Colectivo Tarahumara Sinaloense. La activista Hortensia López Gaxiola alertó sobre la presencia de personas enfermas en la comunidad y pidió el envío de brigadas médicas, medicamentos y apoyo para las familias.
De acuerdo con reportes publicados por Línea Directa y Los Noticieristas, en la zona se hablaba de entre 25 y 40 personas con síntomas, aunque el número no ha sido difundido como una cifra epidemiológica definitiva por las autoridades estatales. La variación en los conteos refleja que la valoración médica y la identificación de pacientes se realizaron en una comunidad remota, con acceso complejo y población dispersa.
Daniel Cebreros Buelna, director de Salud y Sanidad Municipal de Sinaloa, declaró a Línea Directa que los síntomas observados apuntaban de manera preliminar al dengue y a cuadros de deshidratación. No obstante, también señaló que los fallecidos tenían padecimientos previos, por lo que la atribución de las muertes requería estudios y coordinación con las autoridades sanitarias de Chihuahua.
Por su parte, Everardo Cárdenas, jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 02, explicó a Los Noticieristas que las brigadas recolectaron muestras de agua de bebederos y pozos, además de muestras de sangre. El funcionario precisó entonces que no podía descartarse ninguna hipótesis antes de conocer los análisis de laboratorio.
Una comunidad en la frontera serrana
Jicapore se ubica en una zona de difícil acceso cercana al municipio de Sinaloa, aunque reportes locales la sitúan territorialmente en el municipio chihuahuense de Guadalupe y Calvo. Esa condición fronteriza ha requerido la participación de instituciones de ambos estados y complica el acceso habitual a servicios médicos.
Según el reporte de la Jurisdicción Sanitaria número 02, el traslado desde Guasave hasta la comunidad toma entre siete y ocho horas. La brigada sinaloense incluyó personal de epidemiología, vectores y zoonosis, así como un entomólogo, especializado en el estudio de insectos que pueden transmitir enfermedades.
La activista López Gaxiola ha señalado que habitantes de Jicapore y comunidades cercanas enfrentan carencias de atención médica permanente, servicios básicos y condiciones adecuadas de saneamiento. Esas afirmaciones describen un contexto de vulnerabilidad reportado por organizaciones locales, pero no determinan por sí mismas la causa de los casos ni de los fallecimientos.
Atención médica, control de vectores y seguimiento
Además de la valoración clínica, las autoridades realizaron acciones de prevención y control sanitario, entre ellas rociado residual en viviendas, distribución de abate y promoción de medidas para evitar criaderos de mosquitos. El abate es un larvicida utilizado en recipientes con agua para reducir la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.
El Gobierno de Sinaloa señaló que la atención médica y el acompañamiento humanitario continuarán mientras las personas afectadas se recuperan. También indicó que personal de Chihuahua se sumó a las labores debido a la cercanía territorial de la comunidad con esa entidad.
La respuesta inmediata incluyó la entrega de medicamentos, tratamientos para pacientes que lo requirieron y apoyos humanitarios. Sin embargo, las autoridades no difundieron en su comunicado una cifra final de casos confirmados por laboratorio, ni un dictamen sobre las dos muertes reportadas.
Qué se sabe y qué falta por aclarar
La información disponible permite distinguir dos hechos: las autoridades estatales reportaron un diagnóstico de dengue entre personas atendidas en Jicapore, y los fallecimientos permanecían bajo investigación al momento de los reportes consultados. Por ello, no es posible afirmar que las dos muertes hayan sido causadas por dengue hasta que las autoridades sanitarias informen los resultados de laboratorio y el dictamen correspondiente.
El caso ha puesto en evidencia la necesidad de vigilancia epidemiológica y atención continua en comunidades serranas e indígenas con acceso limitado a servicios de salud. El seguimiento conjunto entre Sinaloa y Chihuahua será clave para precisar el alcance del brote, atender a las personas enfermas y definir las medidas sanitarias que deberán mantenerse en la región.
Fuentes consultadas
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