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Percepción de inseguridad baja a 61.5% en marzo de 2026, reporta el INEGI

La percepción de inseguridad en las ciudades de México disminuyó en el primer trimestre de 2026, pero se mantuvo en un nivel elevado. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 61.5% de la población de 18 años y más consideró inseguro vivir en su ciudad durante marzo de 2026, cifra menor al 63.8% observado en diciembre de 2025. La publicación original de IMER Noticias retomó ese dato como el principal hallazgo de la medición trimestral.

El resultado confirma una ligera mejoría respecto del cierre de 2025, aunque la sensación de riesgo sigue afectando a una mayoría de la población urbana. El propio INEGI describe la ENSU como un instrumento trimestral diseñado para medir la percepción de seguridad pública en áreas urbanas del país, con base en entrevistas realizadas en ciudades de interés. En marzo de 2026, la encuesta volvió a mostrar que el problema no desapareció, sino que se atenuó de manera marginal.

La tendencia en la percepción de inseguridad

La serie histórica de la ENSU muestra que la percepción de inseguridad ha tenido altibajos en los últimos años. Después de haber bajado a 59.1% en diciembre de 2023, el indicador se ubicó en 61.0% en marzo de 2024 y volvió a bajar a 58.6% en septiembre de 2024. Posteriormente subió a 61.7% en diciembre de 2024 y a 63.8% en diciembre de 2025, antes de descender otra vez a 61.5% en marzo de 2026. Esa trayectoria sugiere que el ánimo de la población urbana sigue siendo sensible a los cambios en el entorno de seguridad y a la exposición cotidiana a hechos delictivos o a su percepción mediática.

La ENSU también reportó diferencias por sexo. En marzo de 2026, 67.2% de las mujeres dijo considerar inseguro vivir en su ciudad, frente a 54.6% de los hombres. La brecha entre ambos grupos se ha mantenido a lo largo de la serie y confirma que la sensación de inseguridad es más alta entre las mujeres, según los resultados divulgados por el instituto.

Qué mide la ENSU y por qué importa

La encuesta del INEGI no mide delitos cometidos, sino percepción ciudadana. Ese matiz es importante porque el indicador refleja cómo evalúan las personas la seguridad en su vida cotidiana, no necesariamente la incidencia real delictiva. La ENSU se levanta en zonas urbanas y busca ofrecer una fotografía trimestral del entorno de seguridad pública, un insumo que suele ser usado por autoridades, analistas y medios para seguir la evolución del problema.

En su propia presentación ejecutiva, el INEGI señaló que el porcentaje nacional de 61.5% corresponde a la proporción de personas que consideran inseguro vivir en su ciudad. El documento agrega que, en algunos rubros, el cambio sí resultó estadísticamente significativo respecto del ejercicio anterior. Esa precisión es relevante porque indica que la disminución no es una variación aislada, sino una caída que el instituto consideró suficientemente sólida dentro de su metodología.

Sin embargo, el dato central sigue siendo que más de la mitad de la población urbana mantiene una percepción negativa sobre la seguridad. En la práctica, eso afecta rutinas, decisiones de movilidad y confianza en el espacio público, aunque la encuesta no entra a medir esos efectos de manera directa en el porcentaje principal difundido por el INEGI.

Reacciones y lectura política del dato

El resultado fue aprovechado por autoridades federales para subrayar avances en materia de seguridad. La cobertura de IMER Noticias retomó el boletín del INEGI y colocó el énfasis en la baja trimestral, mientras que otras publicaciones reportaron que la Presidencia destacó la disminución como un dato positivo. En términos periodísticos, el indicador ofrece un argumento favorable para el discurso oficial, pero no resuelve por sí solo el problema de fondo: la percepción ciudadana sigue siendo alta y todavía supera seis de cada 10 personas.

La encuesta también muestra que la mejora es limitada si se observa el contexto reciente. Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la variación fue de 2.3 puntos porcentuales, lo que representa un descenso moderado. En otras palabras, el dato apunta a una baja, pero no a un cambio estructural en la percepción social sobre la seguridad en las ciudades mexicanas.

En ese sentido, la ENSU de marzo de 2026 deja dos lecturas simultáneas: por un lado, una reducción frente al trimestre previo; por el otro, la persistencia de un problema que sigue marcando la vida urbana en México. La medición del INEGI permite observar esa tensión entre mejora estadística y desconfianza ciudadana, un contraste que continúa siendo central en el debate público sobre seguridad.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Roland DRz en Pexels.

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