La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso de tres presuntos integrantes de alto rango de un grupo delictivo con operaciones en Sonora y otras entidades del norte del país, a quienes relaciona con delitos de delincuencia organizada y tráfico de personas.
De acuerdo con la información difundida por la propia institución, los imputados fueron identificados como Fidel “C”, Luis “P” y Gildardo “D”. La FGR señaló que la investigación se desarrolló en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada, la Agencia de Investigación Criminal, la Secretaría de la Defensa Nacional y autoridades de Estados Unidos, entre ellas Customs and Border Protection y Homeland Security Investigations.
La versión oficial no detalló que las detenciones fueran consecuencia directa del ataque a migrantes ocurrido en la zona de Sáric, pero sí las colocó dentro de una línea de investigación más amplia sobre un grupo delictivo al que atribuye actividades de violencia, acopio de armas y tráfico de personas en Sonora. La FGR sostuvo que los tres hombres fueron detenidos en días previos, tras cateos realizados en seis inmuebles ubicados en Hermosillo, Magdalena de Kino y Tubutama.
En esos operativos, según la FGR, se aseguraron armas de fuego, cartuchos, cargadores y equipo táctico. La autoridad federal añadió que los tres permanecen sujetos a prisión preventiva mientras continúa el proceso penal en su contra.
El contexto del ataque contra migrantes
La información sobre estas detenciones apareció en medio de la investigación por un ataque armado contra una caravana de migrantes en el desierto de Sonora, ocurrido la noche del 15 de febrero de 2024. En ese hecho, la Fiscalía de Sonora reconoció tres personas fallecidas: un niño ecuatoriano de cuatro años y dos mujeres, una peruana y una hondureña, además de tres heridos, de acuerdo con reportes periodísticos basados en declaraciones del fiscal estatal Gustavo Salas.
El diario El País informó que, en relación con esa agresión, el fiscal dijo que el Ejército mexicano había realizado capturas en la zona y que se había detenido a “una célula completa de ocho sujetos con armas largas” y, en un segundo evento, a otros tres hombres puestos a disposición de la autoridad federal. Esa versión periodística coincide con el boletín de la FGR publicado después, que separa la captura de ocho personas armadas en Sonoyta de la vinculación a proceso de tres presuntos líderes del grupo delictivo.
La secuencia de hechos muestra que en la región se desarrollaron al menos dos acciones distintas: por un lado, el ataque a migrantes en Sáric; por otro, aseguramientos y detenciones vinculadas con personas armadas y con presunto tráfico migrante en distintos puntos de Sonora. Hasta el 19 de febrero de 2024, la información pública disponible no permitía afirmar que todos esos eventos correspondieran a una sola operación o a un único grupo de detenidos.
Lo que sí está confirmado y lo que sigue bajo investigación
Con base en las fuentes consultadas, sí está confirmado que la FGR inició procesos por delincuencia organizada, acopio de armas y tráfico de personas contra tres hombres detenidos en Sonora, y que esas acciones se dieron en coordinación con autoridades estatales y federales de México y Estados Unidos. También está confirmado que el ataque contra migrantes dejó víctimas mortales y que las autoridades investigaban la posible participación de grupos criminales que operan en la franja fronteriza.
Lo que no puede establecerse con plena certeza, a partir de la información disponible en esta fecha, es si la célula mencionada por el fiscal estatal en el contexto del ataque a migrantes coincide exactamente con los tres hombres vinculados a proceso por la FGR. La cobertura periodística y los comunicados oficiales apuntan a operativos relacionados, pero no describen de manera idéntica a los detenidos ni precisan una relación procesal directa entre ambos expedientes.
El caso reflejó, una vez más, la vulnerabilidad de las rutas migratorias que cruzan Sonora rumbo a la frontera con Estados Unidos y la presencia de organizaciones criminales que aprovechan esos trayectos para el tráfico de personas y el control territorial. Para la autoridad federal, los hechos forman parte de una investigación más amplia sobre delincuencia organizada en la zona norte del país.
Fuentes consultadas
Imagen ilustrativa. Foto de Ludvig Hedenborg en Pexels.


