La Ciudad de México presentó un estudio que reúne el análisis de riesgos, condiciones de vulnerabilidad y capacidades de organización comunitaria en 11 unidades habitacionales de la capital. El trabajo fue publicado bajo el título Las unidades habitacionales de la Ciudad de México: la construcción social del riesgo y fue coordinado por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC).
De acuerdo con una entrevista difundida por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la investigación busca mostrar que los riesgos no se presentan de la misma manera en todos los conjuntos habitacionales. Myriam Urzúa Venegas, titular de la SGIRPC, señaló que el estudio permite identificar que cada unidad tiene una trayectoria, condiciones territoriales y formas de organización propias, por lo que requiere una lectura particular de sus vulnerabilidades.
La publicación no se plantea únicamente como un diagnóstico de infraestructura. Su enfoque incorpora la experiencia de las personas residentes, sus redes de apoyo, la memoria sobre emergencias previas y las formas de participación que se han desarrollado en los conjuntos habitacionales. Según la dependencia, estos elementos son relevantes para fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta colectiva ante contingencias.
Un estudio sobre vivienda y gestión del riesgo
La SGIRPC informó, a través de la UAM, que en la Ciudad de México existen más de 11 mil conjuntos habitacionales, en los que viven alrededor de 3.5 millones de personas, una cifra equivalente a cerca de 40% de la población capitalina. En este contexto, el análisis de 11 unidades busca aportar elementos para comprender problemas que pueden variar de un lugar a otro, entre ellos el envejecimiento de inmuebles, la presión del crecimiento urbano, los sismos, las inundaciones y los efectos asociados al cambio climático.
El Primer Informe de Gobierno de la Ciudad de México, presentado en septiembre de 2025, ya reportaba la existencia de este libro y precisaba que documentaba 11 unidades habitacionales consideradas representativas. El documento oficial indicó que el objetivo era visibilizar vulnerabilidades y resaltar el papel de las comunidades organizadas para impulsar la cultura de prevención y la resiliencia urbana.
La difusión más reciente, por tanto, se refiere a la presentación y explicación pública de un trabajo que ya había sido incorporado en la información gubernamental del año anterior. Los materiales consultados no detallan los nombres ni las ubicaciones de los 11 conjuntos analizados, ni reportan obras, dictámenes estructurales o declaratorias de riesgo específicas para cada uno de ellos.
Esta distinción es relevante porque el estudio describe un enfoque de gestión integral del riesgo y de prevención comunitaria; no constituye, por sí solo, un listado público de inmuebles en peligro ni una orden de intervención para todas las unidades habitacionales de la ciudad.
Del modelo de vivienda colectiva a los retos actuales
Según Urzúa Venegas, las unidades habitacionales tuvieron una expansión importante entre las décadas de 1940 y 1970, en un periodo en el que fueron impulsadas como una alternativa de vivienda para familias trabajadoras en una ciudad que crecía rápidamente. Con el paso de las décadas, muchos de estos conjuntos enfrentaron transformaciones físicas, demográficas y urbanas que modificaron sus necesidades.
La secretaria explicó que estos espacios deben entenderse como comunidades y no solamente como agrupaciones de edificios. En ellos existen relaciones vecinales, identidades compartidas y mecanismos de apoyo que pueden ser determinantes durante una emergencia. Bajo esta perspectiva, el estudio propone que reducir riesgos implica tanto revisar vulnerabilidades materiales como fortalecer la capacidad de las personas para identificar amenazas, comunicarse y actuar de manera coordinada.
Norlang Marcel García Arróliga, director general de Resiliencia de la SGIRPC, sostuvo en la entrevista difundida por la UAM que la gestión del riesgo debe avanzar de una lógica enfocada exclusivamente en atender emergencias hacia otra que priorice la anticipación. Entre las acciones mencionadas se encuentran la investigación, las actividades informativas y la formación de brigadas comunitarias para mejorar la preparación ante fenómenos como los sismos.
Prevención con participación vecinal
El concepto de resiliencia comunitaria se refiere a la capacidad de una comunidad para prepararse, responder y recuperarse frente a una situación adversa. En el caso de las unidades habitacionales, el planteamiento de la SGIRPC es que esa capacidad puede fortalecerse mediante la participación de residentes de distintas edades, la creación de acuerdos internos y el reconocimiento de las características particulares de cada conjunto.
La dependencia subrayó que la prevención no se limita a disminuir daños en inmuebles. También comprende la protección de la vida, la preservación de redes de apoyo y la posibilidad de que una comunidad se recupere después de una emergencia. El estudio busca aportar información para que las personas habitantes, autoridades y actores involucrados en la vivienda cuenten con una referencia sobre los riesgos construidos históricamente en estos espacios.
La relevancia del documento radica en que coloca a las unidades habitacionales dentro de la estrategia de protección civil de una ciudad expuesta a múltiples amenazas. Sin embargo, los materiales públicos revisados no precisan si habrá nuevas acciones, presupuesto, intervenciones físicas o programas concretos derivados directamente de los hallazgos en los 11 casos estudiados.
Por ello, el libro representa una herramienta de diagnóstico y reflexión para la prevención, mientras que cualquier medida específica de rehabilitación, reforzamiento o atención de inmuebles requerirá información técnica y anuncios posteriores de las autoridades competentes.
Fuentes consultadas
- Universidad Autónoma Metropolitana: CDMX presenta estudio sobre riesgos en 11 unidades habitacionales
- Gobierno de la Ciudad de México: Primer Informe de Gobierno 2025
Imagen ilustrativa. Foto de Roberto Sánchez en Pexels.


