Dos tripulantes murieron este domingo 2 de agosto después de que dos helicópteros empleados en el combate de un incendio forestal chocaran mientras operaban en la zona de Psatha, en Ática, al oeste de Atenas. Las aeronaves participaban en maniobras de descarga de agua sobre un fuego impulsado por el viento, de acuerdo con reportes de EL PAÍS y la agencia Associated Press.
En cada helicóptero viajaban dos personas. Los fallecidos fueron identificados por medios griegos citados por EL PAÍS como el piloto danés de una de las aeronaves y un copiloto griego que también fungía como oficial de enlace. Los otros dos tripulantes, un piloto británico y un oficial de enlace griego, sobrevivieron y fueron llevados a un hospital de la Fuerza Aérea con lesiones leves, según ese medio.
El accidente durante las tareas de extinción
La colisión ocurrió mientras los helicópteros trabajaban sobre el incendio en Psatha, una localidad costera situada aproximadamente a 60 kilómetros al oeste de Atenas. Associated Press informó que, tras el impacto en el aire, una de las aeronaves se desplomó.
Las versiones consultadas coinciden en que se trataba de helicópteros Bell destinados a las labores de combate del fuego y con dos personas a bordo cada uno. Sin embargo, no se ha difundido un informe oficial que establezca la secuencia precisa de la colisión ni sus causas, por lo que sería prematuro atribuir responsabilidades.
Los trabajos de emergencia continuaban en el área tras el accidente. La operación aérea forma parte de la respuesta a un incendio que se propagaba bajo condiciones adversas de viento, un factor que puede complicar tanto el avance de las llamas como la coordinación de aeronaves que realizan descargas de agua.
Una temporada de incendios bajo presión en Europa
El siniestro ocurre en un periodo de alta actividad de incendios forestales en Grecia y otros países europeos. Associated Press señaló que equipos y tripulaciones de distintos países suelen desplegarse en Grecia durante los veranos secos y calurosos para reforzar la capacidad de respuesta ante los incendios.
La Comisión Europea informó en junio que, para la temporada de incendios de 2026, movilizó su mayor dispositivo preventivo hasta ahora: 777 bomberos de 14 países fueron preposicionados en zonas de alto riesgo, entre ellas Grecia, mientras que 22 aviones y cinco helicópteros de la reserva europea quedaron disponibles para apoyar a los Estados bajo presión.
Ese esquema busca complementar, no sustituir, a los mecanismos nacionales de protección civil. La presencia de personal y aeronaves internacionales ilustra la dimensión regional de las emergencias por incendios, pero no implica que la cooperación europea haya estado relacionada de manera directa con las aeronaves involucradas en el accidente de Psatha.
Investigación pendiente
Hasta la información disponible este 2 de agosto, las autoridades no habían explicado públicamente qué provocó el choque. La investigación deberá determinar aspectos como las trayectorias de vuelo, las comunicaciones operativas, las condiciones de visibilidad y la coordinación de las descargas de agua.
El accidente dejó dos muertes entre personal que participaba en una operación de emergencia y vuelve a poner atención sobre los riesgos de la extinción aérea de incendios, especialmente cuando las aeronaves deben actuar a baja altura, cerca de columnas de humo y en escenarios de viento cambiante. Por ahora, los hechos confirmados se limitan a la colisión, el fallecimiento de dos tripulantes y la atención médica a los dos sobrevivientes.


