El terremoto de magnitud 8.1 que sacudió a México el 19 de septiembre de 1985 dejó una marca indeleble en Ciudad de México. A cuatro décadas de distancia, la memoria de aquella mañana sigue asociada no solo a la destrucción y a los miles de muertos, sino también a una transformación profunda en la forma en que la capital piensa y organiza su respuesta ante los sismos. ([gaceta.unam.mx](https://www.gaceta.unam.mx/septiembre-de-1985-cuando-los-universitarios-dejaron-sus-recintos-y-acudieron-a-donde-la-gente-los-necesitaba/))
La fecha se ha convertido en un punto de referencia para explicar por qué hoy la ciudad cuenta con una cultura de prevención mucho más extendida que la que existía en 1985. La consigna “no corro, no grito, no empujo” pasó de ser una recomendación básica de evacuación a una frase ampliamente reconocida por estudiantes, trabajadores y familias como parte de los protocolos de seguridad. ([gob.mx](https://www.gob.mx/segob/articulos/sabes-que-hacer-en-el-momento-de-un-sismo-ponte-a-prueba-participa-en-simulacromx))
Un sismo que exhibió la vulnerabilidad de la capital
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, el sismo del 19 de septiembre de 1985 tuvo una magnitud de 8.1 Mw y provocó la muerte de 3,192 personas. La misma institución recuerda que el epicentro estuvo en el océano Pacífico, frente a las costas de Michoacán, y que las ondas sísmicas golpearon con fuerza al centro del país, en especial a Ciudad de México. ([geologia.unam.mx](https://www.geologia.unam.mx/actividades/geofemerides-fuerte-terremoto-en-michoacan-1985))
La crónica publicada por BBC News Mundo —localizada en versiones replicadas por otros medios— plantea que el terremoto dejó en evidencia lo poco preparada que estaba la población, la infraestructura y las autoridades de la capital frente a un evento de esa magnitud. También subraya que el terreno lacustre sobre el que está construida gran parte de la ciudad amplificó el impacto. ([prensa.com](https://www.prensa.com/bbc/no-corro-no-grito-no-empujo-que-cambio-en-ciudad-de-mexico-tras-el-devastador-terremoto-que-dejo-miles-de-muertos-hace-40-anos/))
Las imágenes de edificios colapsados, brigadas ciudadanas improvisadas y rescates realizados por vecinos quedaron como símbolo de una emergencia que rebasó las capacidades institucionales de entonces. La memoria institucional de la propia Ciudad de México reconoce que aquel desastre impulsó una reflexión de largo plazo sobre gestión de riesgos, ayuda humanitaria, ingeniería, justicia social y ordenamiento territorial. ([proteccioncivil.cdmx.gob.mx](https://www.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/secretaria/resiliencia/memoria-de-un-terremoto))
De la improvisación a los protocolos
Uno de los cambios más visibles desde entonces ha sido la normalización de ejercicios de evacuación y simulacros. La Secretaría de Gobernación y las autoridades de protección civil han difundido durante años instrucciones muy concretas para responder a un sismo, entre ellas mantener la calma, dirigirse a una zona de menor riesgo y evitar correr, gritar o empujar. ([gob.mx](https://www.gob.mx/segob/articulos/sabes-que-hacer-en-el-momento-de-un-sismo-ponte-a-prueba-participa-en-simulacromx))
En la Ciudad de México, esas reglas se integraron a campañas escolares, protocolos de centros de trabajo y ejercicios masivos de prevención. Documentos oficiales de la capital muestran que el objetivo de los simulacros no es solo conmemorar los sismos de 1985 y 2017, sino también evaluar la coordinación interinstitucional y fortalecer la capacidad de respuesta de la población. ([proteccioncivil.cdmx.gob.mx](https://www.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/comunicacion/nota/22517B))
La frase “no corro, no grito, no empujo” resume ese cambio cultural: una instrucción sencilla, repetida por generaciones, que busca evitar lesiones por pánico y permitir salidas ordenadas en edificios, escuelas y oficinas. La propia documentación oficial de protección civil la presenta como parte de la formación básica para actuar durante una emergencia sísmica. ([coyoacan.cdmx.gob.mx](https://coyoacan.cdmx.gob.mx/docs/guia_sismo.pdf))
Un aprendizaje que también se volvió institucional
El sismo de 1985 no solo modificó hábitos ciudadanos. También aceleró la consolidación de estructuras de protección civil y de sistemas de prevención en el país. La UNAM y organismos oficiales han señalado que el desastre abrió una nueva etapa en la comprensión del riesgo sísmico en la capital y en la necesidad de preparar mejor a escuelas, hospitales, oficinas y dependencias públicas. ([gaceta.unam.mx](https://www.gaceta.unam.mx/septiembre-de-1985-cuando-los-universitarios-dejaron-sus-recintos-y-acudieron-a-donde-la-gente-los-necesitaba/))
La Ciudad de México ha insistido en que la prevención debe entenderse como una responsabilidad compartida. En su memoria institucional sobre el sismo, la administración capitalina destaca tanto la tragedia como la organización social que surgió después, además de la importancia de conservar la memoria histórica para fortalecer la resiliencia urbana. ([proteccioncivil.cdmx.gob.mx](https://www.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/secretaria/resiliencia/memoria-de-un-terremoto))
En esa línea, las conmemoraciones del 19 de septiembre suelen combinar actos de recuerdo con mensajes preventivos. La lógica es clara: recordar a las víctimas del 85 también implica revisar protocolos, reforzar simulacros y mantener vigente una cultura de autoprotección que no existía con esa fuerza hace 40 años. ([proteccioncivil.gob.mx](https://proteccioncivil.gob.mx/work/models/ProteccionCivil/Almacen/programaactividadescom.pdf))
Cuatro décadas después, el terremoto de 1985 sigue siendo el punto de partida para entender por qué Ciudad de México adoptó una relación distinta con los sismos. La ciudad aprendió, a un costo altísimo, que la preparación puede marcar la diferencia entre el caos y una evacuación ordenada. De esa experiencia nació una de las expresiones más reconocibles de la prevención sísmica en México: no correr, no gritar y no empujar. ([prensa.com](https://www.prensa.com/bbc/no-corro-no-grito-no-empujo-que-cambio-en-ciudad-de-mexico-tras-el-devastador-terremoto-que-dejo-miles-de-muertos-hace-40-anos/))
Fuentes consultadas
- Gaceta UNAM
- Instituto de Geología, UNAM
- Secretaría de Gobernación
- Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX
- La Prensa Panamá
Imagen ilustrativa. Foto de Luis Becerra Fotógrafo en Pexels.


