Autoridades federales informaron este domingo 6 de septiembre de 2026 que fueron localizados e inhabilitados tres laboratorios clandestinos presuntamente destinados a la producción de metanfetamina en zonas serranas de Guerrero. Dos de las instalaciones se encontraban en Zirándaro de los Chávez y la tercera en Coahuayutla de José María Izazaga.
De acuerdo con la información difundida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y retomada por El Financiero, El Universal y N+, en el operativo participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la SSPC, con información del Centro Nacional de Inteligencia. Las autoridades estatales de Guerrero también participaron en la coordinación de la operación, según el reporte oficial citado por los medios.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que las acciones incluyeron intercambio de información con agencias de Estados Unidos. El funcionario afirmó que los centros fueron ubicados en lugares de difícil acceso y alto riesgo, por lo que reconoció el trabajo de los elementos del Ejército que participaron en su localización.
Químicos, reactores y recipientes industriales
El reporte oficial indica que, en conjunto, se aseguraron más de 7.8 toneladas y aproximadamente 25 mil 800 litros de sustancias y precursores químicos, además de infraestructura que habría sido utilizada en el proceso de elaboración de drogas sintéticas. La información disponible no precisa la composición completa de los materiales ni atribuye los sitios a un grupo delictivo específico.
En una primera instalación ubicada en Zirándaro de los Chávez, las fuerzas de seguridad localizaron 127 tambos con capacidad de 200 litros, 26 tinas —dos de ellas con mil kilogramos de material blanco—, 47 tanques de gas, seis reactores industriales, dos quemadores y una mezcladora industrial. También fue asegurada una caja con aproximadamente 2 mil 400 kilogramos de una sustancia química, 663 kilogramos de cloruro de amonio y 3 mil 750 kilogramos de sosa cáustica.
Las autoridades no identificaron públicamente el material blanco hallado en esa instalación ni informaron si fue sometido a un análisis pericial. Por ello, no es posible determinar con la información divulgada si se trataba de metanfetamina en alguna fase de producción, de una sustancia precursora o de otro compuesto utilizado dentro de la operación del laboratorio.
En el segundo punto intervenido en Zirándaro se encontraron 11 contenedores de 500 litros, 20 tambos de 200 litros, siete garrafas, 16 tanques de gas LP, tres reactores con condensadores, seis garrafas con sustancias químicas y cinco destiladores. Los reactores, condensadores y destiladores son equipos que permiten calentar, separar o procesar compuestos químicos; su aseguramiento forma parte de la evidencia descrita por las autoridades sobre la capacidad instalada en el lugar.
El tercer laboratorio fue localizado en Coahuayutla de José María Izazaga. Ahí se aseguraron 30 tambos de 200 litros, 100 bidones de 50 litros, 40 garrafas, un tanque de gas LP con capacidad de mil litros, condensadores, tinas industriales y otros implementos. Los reportes periodísticos coinciden en que el equipo y las sustancias de los tres inmuebles fueron inhabilitados conforme a los protocolos oficiales.
Sin reporte público de detenciones
La información divulgada por las instituciones de seguridad se concentró en el hallazgo y desmantelamiento de los laboratorios, así como en los materiales asegurados. Hasta el momento de los reportes consultados, no se informó sobre personas detenidas durante las acciones ni se dieron a conocer identidades de posibles responsables.
Las autoridades señalaron que se dio vista al Ministerio Público para continuar con las investigaciones. Ese procedimiento permite integrar los registros de los aseguramientos, realizar los peritajes correspondientes y establecer, en su caso, si existen elementos para identificar a quienes operaban o financiaban las instalaciones.
García Harfuch sostuvo que el desmantelamiento afecta la capacidad de producción y suministro de drogas, así como los ingresos de las organizaciones criminales. Esa valoración corresponde a la autoridad federal; los comunicados consultados no difundieron una estimación económica del aseguramiento ni calcularon la cantidad potencial de droga que pudo haberse producido en los tres sitios.
Operativo en municipios de la región de Tierra Caliente
Zirándaro de los Chávez y Coahuayutla de José María Izazaga se ubican en la región de Tierra Caliente de Guerrero, una zona con extensas áreas rurales y serranas. El acceso complicado señalado por las autoridades es relevante para entender la logística del despliegue, aunque los reportes disponibles no detallan cuánto tiempo duró la operación ni la ruta seguida por los elementos para llegar a cada punto.
El caso se suma a las acciones federales enfocadas en asegurar precursores, sustancias de uso químico y maquinaria vinculada con drogas sintéticas. Sin embargo, los datos divulgados hasta ahora describen exclusivamente los tres laboratorios ubicados en Guerrero y no deben confundirse con otros aseguramientos de metanfetamina o instalaciones clandestinas reportados en otras entidades durante los últimos días.
La investigación ministerial deberá definir el origen de las sustancias aseguradas, el destino previsto de la producción y posibles vínculos con redes de suministro. Mientras esos elementos no sean dados a conocer por autoridades competentes, no hay información pública suficiente para establecer responsabilidades individuales o atribuir la operación a alguna organización criminal.
Fuentes consultadas
Imagen ilustrativa. Foto de Los Muertos Crew en Pexels.


