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México y Estados Unidos reavivan su disputa por el agua en medio de la sequía en la frontera norte

La disputa por el agua entre México y Estados Unidos volvió a ocupar la agenda binacional en julio de 2025, en un contexto marcado por una sequía prolongada en la cuenca del Río Bravo y por el rezago acumulado de México en sus entregas dentro del ciclo vigente del Tratado de Aguas de 1944. El tema no era nuevo, pero la combinación de estrés hídrico, presiones políticas en Texas y el cierre del ciclo tratadista acercó el conflicto a un punto de mayor fricción diplomática. ([bbctodays.pages.dev](https://bbctodays.pages.dev/news/articles/c0epzp21z47o))

Un tratado antiguo bajo presión climática

El acuerdo de 1944 establece el reparto de aguas entre ambos países en distintos ríos fronterizos. En el caso del Río Bravo, México debe transferir a Estados Unidos un volumen quinquenal que se contabiliza dentro de ciclos de cinco años, mientras que, en el caso del Río Colorado, Estados Unidos garantiza a México una asignación anual. La Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC, por sus siglas en inglés) es la instancia encargada de aplicar el tratado y resolver diferencias en su interpretación. ([ibwc.gov](https://www.ibwc.gov/about-us/history/))

La propia IBWC ha explicado que el tratado prevé mecanismos para ajustar el cumplimiento según las condiciones de la cuenca, y el Gobierno de México sostuvo en 2025 que las medidas adoptadas buscaban atender las necesidades de las comunidades fronterizas y, al mismo tiempo, avanzar en el cumplimiento de los compromisos internacionales. ([gob.mx](https://www.gob.mx/sre/documentos/measures-to-continue-compliance-with-the-1944-water-treaty?idiom=en&utm_source=openai))

Qué detonó la nueva escalada

La tensión se intensificó después de que autoridades y legisladores en Texas cuestionaran el volumen de agua pendiente de entrega por parte de México. En el debate público estadounidense, el asunto llegó incluso a presentarse como una deuda pendiente que afectaba a agricultores del sur de Texas. En abril de 2025, de acuerdo con reportes periodísticos internacionales, el entonces presidente Donald Trump acusó a México de “robar” agua y amenazó con aranceles y sanciones si no se cumplía con los envíos. ([bbctodays.pages.dev](https://bbctodays.pages.dev/news/articles/c0epzp21z47o))

Ese lenguaje elevó el tono de una discusión que, en la práctica, ya venía condicionada por la sequía. Un informe del Centro Nacional de Datos Climáticos de Estados Unidos señaló que para finales de junio de 2025 persistían condiciones de sequía moderada a excepcional en una porción relevante del territorio mexicano, con estados del norte entre los más afectados. NOAA también reportó que junio de 2025 cerró con sequía moderada a excepcional en 21.8% del país. ([ncei.noaa.gov](https://www.ncei.noaa.gov/monitoring-content/temp-and-precip/drought/nadm/maps/narr/nadm-narr-202506.pdf))

En paralelo, BBC Mundo describió que en el norte de México la falta de lluvia y el descenso de los embalses complicaban la administración del recurso, con impacto directo sobre usos urbanos, agrícolas e industriales. La nota original citó el caso de un embalse en Chihuahua que operaba por debajo de 14% de su capacidad, un dato que ayuda a explicar por qué las autoridades mexicanas han insistido en que el problema no depende solo de voluntad política, sino de disponibilidad física de agua. ([bbctodays.pages.dev](https://bbctodays.pages.dev/news/articles/c0epzp21z47o))

La respuesta de México y la vía diplomática

Frente a los reclamos, el Gobierno de México defendió que las entregas se han hecho dentro del marco del tratado y que la sequía histórica en la cuenca del Río Bravo ha limitado la capacidad de cumplir el volumen completo en el periodo correspondiente. La Secretaría de Relaciones Exteriores anunció medidas para continuar el cumplimiento del acuerdo y precisó que, en el ciclo 2020-2025, las acciones planeadas buscaban mejorar las condiciones para atender el compromiso siguiente sin comprometer el abasto urbano de las poblaciones fronterizas mexicanas. ([gob.mx](https://www.gob.mx/sre/documentos/measures-to-continue-compliance-with-the-1944-water-treaty?idiom=en&utm_source=openai))

En febrero de 2025, la SRE y la sección mexicana de la IBWC informaron un acuerdo binacional para administrar las entregas de agua del Río Bravo y coordinar acciones con la Comisión Nacional del Agua. Esa negociación mostraba que, más que una ruptura, la relación bilateral seguía operando por la vía técnica y diplomática, aunque bajo una presión creciente. ([gob.mx](https://www.gob.mx/sre/prensa/mexico-and-united-states-announce-agreement-on-rio-grande-water-allocations-under-the-1944-treaty?idiom=en&utm_source=openai))

La propia BBC y otros despachos internacionales resaltaron que la controversia no solo enfrenta a dos gobiernos, sino también a agricultores, autoridades locales y organismos técnicos que dependen de un equilibrio cada vez más frágil. Del lado estadounidense, la preocupación se concentra en el suministro para el Valle del Río Grande y para los productores de Texas. Del lado mexicano, el reto es compatibilizar los compromisos internacionales con una sequía que afecta primero al consumo humano y a la agricultura local. ([bbctodays.pages.dev](https://bbctodays.pages.dev/news/articles/c0epzp21z47o))

Por qué el caso importaba en 2025

La disputa de 2025 no era solo un episodio más de una larga historia fronteriza. El caso reflejaba cómo el cambio climático y la escasez prolongada están tensionando tratados diseñados en un contexto hidrológico muy distinto. También mostraba que los acuerdos binacionales, aunque siguen vigentes, dependen de mecanismos de cooperación continua y de la capacidad de las dos partes para absorber años de baja disponibilidad. ([ibwc.gov](https://www.ibwc.gov/about-us/history/))

En términos prácticos, la controversia dejó ver tres frentes simultáneos: la administración del agua en un territorio cada vez más seco; la presión política interna en Estados Unidos, sobre todo desde Texas; y la necesidad de que México preservara agua para consumo humano en sus estados fronterizos sin romper el marco del tratado. Esa combinación explica por qué la discusión se volvió especialmente sensible en julio de 2025. ([bbctodays.pages.dev](https://bbctodays.pages.dev/news/articles/c0epzp21z47o))

Aunque el conflicto seguía abierto en esa fecha, la información disponible apuntaba a que ambos países seguían apostando por la negociación técnica. El desenlace dependía menos de declaraciones públicas que de lluvias futuras, del estado de las presas y de la posibilidad de construir un calendario de entregas realista dentro de la cuenca compartida. ([gob.mx](https://www.gob.mx/sre/prensa/mexico-and-united-states-announce-agreement-on-rio-grande-water-allocations-under-the-1944-treaty?idiom=en&utm_source=openai))

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Ixchel Aguilar en Pexels.

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