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Ochoa y Julián Quiñones regresan a la convocatoria de México para los amistosos ante Portugal y Bélgica

La Selección Mexicana dio a conocer su convocatoria para los partidos amistosos frente a Portugal y Bélgica, dos pruebas que Javier Aguirre utilizó como parte de la preparación rumbo a la Copa del Mundo de 2026. Entre las novedades destacó el regreso de Guillermo Ochoa y Julián Quiñones, además del primer llamado de Álvaro Fidalgo.

La lista fue difundida el 19 de marzo de 2026 por ESPN México, con el detalle de que México enfrentaría a Portugal en la reapertura del Estadio Banorte y a Bélgica en el Soldier Field de Chicago. El anuncio confirmó también que Aguirre apostó por una convocatoria amplia, con futbolistas de Liga MX y de ligas europeas, en una ventana que debía servir para afinar su idea de cara al torneo mundialista.

Ochoa vuelve a pelear por un lugar

El regreso de Guillermo Ochoa fue uno de los puntos centrales de la convocatoria. El portero, con una larga trayectoria en el seleccionado nacional, no había sido considerado en anteriores llamados inmediatos y su retorno lo colocó nuevamente en la competencia por la portería, junto con Raúl Rangel y Carlos Acevedo.

La vuelta de Ochoa se produjo en un contexto marcado por la lesión de Luis Ángel Malagón, quien había sido uno de los nombres observados por el cuerpo técnico para la portería. De acuerdo con ESPN, la ausencia del arquero del América abrió de nuevo la discusión sobre quién llegaría mejor perfilado al proceso final rumbo al Mundial.

Quiñones, otra pieza que reaparece

Julián Quiñones también reapareció en la lista de Aguirre. El atacante, que ya había tenido presencia con la selección, fue incluido para una serie de partidos que el cuerpo técnico consideró exigentes por el nivel de los rivales europeos.

Su inclusión reforzó la idea de que el entrenador buscaba observar a jugadores con distintos perfiles ofensivos antes de definir una base más estable. La convocatoria incluyó, además, a Raúl Jiménez, Alexis Vega y Germán Berterame, entre otros nombres de ataque.

Fidalgo, la gran novedad de la lista

Otro de los puntos que llamó la atención fue el primer llamado de Álvaro Fidalgo. El mediocampista, ya naturalizado mexicano y autorizado para representar al Tricolor, apareció por primera vez en la convocatoria de Aguirre para esta Fecha FIFA, una señal de que el cuerpo técnico estaba dispuesto a probar alternativas en una zona donde buscaba más control y claridad en la salida de balón.

ESPN señaló que Fidalgo había sido observado desde semanas antes y que su incorporación respondía a la intención del cuerpo técnico de medir a futbolistas capaces de adaptarse rápido al sistema. En la misma línea, la prensa deportiva había adelantado que la lista de marzo sería una de las más cercanas a una posible base mundialista.

Portugal y Bélgica, ensayo de alto nivel

La convocatoria no se explicó solo por los nombres incluidos, sino por el tipo de rivales. Portugal y Bélgica figuraban entonces entre selecciones de primer nivel en el panorama internacional, lo que convertía la Fecha FIFA en un banco de pruebas más exigente que los compromisos habituales de la Concacaf.

ESPN informó que México se mediría primero a Portugal en el entonces denominado Estadio Banorte, en lo que sería la reapertura del inmueble, y después a Bélgica en Chicago. El anuncio de ambos duelos había sido confirmado días antes por la propia estructura de la Selección Mexicana, que los presentó como parte del camino final hacia 2026.

Una lista marcada por lesiones y ajustes

La convocatoria del 19 de marzo llegó con varias ausencias por lesión, entre ellas la de Luis Malagón y Marcel Ruiz, según la información publicada por ESPN. Esa situación obligó al cuerpo técnico a mover piezas y a volver a mirar a jugadores que, en otras condiciones, podían no haber tenido espacio inmediato.

La nómina reflejó, además, que Aguirre buscaba ampliar su margen de observación con futbolistas de distintas ligas y edades. Para el entrenador, estos amistosos significaban una oportunidad para probar ajustes tácticos, revisar jerarquías y resolver dudas en posiciones clave antes de la cita mundialista.

En ese contexto, el regreso de Ochoa y Quiñones no fue solo una novedad de nombres, sino una señal de que la selección seguía abierta a recuperar a futbolistas con experiencia y capacidad de respuesta en partidos de máxima exigencia.

La convocatoria, en suma, dejó ver que la Selección Mexicana entraba en una fase de definiciones. Con rivales de peso al frente, Aguirre reunió una mezcla de experiencia, renovación y oportunidades para futbolistas que buscaban consolidarse en la ruta hacia el Mundial de 2026.

Fuentes consultadas

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