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Selección Mexicana arrastra una racha de 12 partidos sin remontar desde 2023

La Selección Mexicana cerró su preparación rumbo a la Copa América 2024 con una estadística que alimentó las dudas sobre su respuesta en momentos adversos: entre 2023 y 2024 no consiguió ganar ninguno de los partidos en los que estuvo abajo en el marcador, de acuerdo con el recuento publicado por ESPN México el 10 de junio de 2024. En ese periodo, el combinado nacional disputó 25 encuentros y en 12 de ellos no pudo remontar para quedarse con la victoria.

El dato tomó relevancia después del empate 3-3 frente a Uzbekistán, un partido de preparación en el que México se fue en desventaja en dos ocasiones. Aunque el Tri alcanzó a rescatar la igualdad, el resultado volvió a exponer una de las principales carencias señaladas por el entorno futbolístico: la dificultad para reaccionar cuando el marcador se le complica.

Una racha que ya venía desde 2023

El análisis de ESPN México reconstruyó una serie de partidos en los que el equipo tricolor se vio obligado a remar contra corriente sin éxito. Entre ellos aparecen el empate 2-2 ante Jamaica en marzo de 2023, el 2-2 frente a Camerún en junio de ese año, la derrota 0-3 contra Estados Unidos en la Concacaf Nations League y la caída 0-1 ante Catar en la Copa Oro.

La lista también incluye el 0-2 ante Honduras en noviembre de 2023, duelo que México logró revertir parcialmente en la eliminatoria y terminó clasificando por la vía de los penales, aunque no con una remontada ganadora en tiempo regular. Ya en diciembre, el Tricolor perdió 2-3 con Colombia después de dejar escapar una ventaja inicial.

El patrón no se limitó a partidos oficiales. De acuerdo con ESPN, el problema persistió en la gira de preparación de 2024, cuando México tuvo pruebas complicadas ante rivales de nivel superior o similar, como Uruguay y Brasil. El recuento de la cadena subraya que el equipo siguió mostrando dificultades para sostener ventajas, corregir desajustes o imponer condiciones cuando el duelo le exigió modificar su planteamiento.

El empate con Uzbekistán como último aviso

El encuentro ante Uzbekistán fue especialmente llamativo porque se trató del cierre de la preparación antes de la Copa América 2024. El partido terminó 3-3 y dejó otra vez a México en la discusión por su capacidad para competir en escenarios de mayor exigencia. ESPN describió el duelo como un intercambio intenso, en el que el equipo asiático llegó a ponerse al frente en dos ocasiones antes de que el Tri encontrara respuesta.

El resultado contrastó con la expectativa que rodeaba a la Selección Mexicana en la previa del torneo sudamericano. México llegaba a la Copa América con partidos de preparación ante rivales de jerarquía como Uruguay y Brasil, pero con señales mixtas en funcionamiento, equilibrio defensivo y contundencia. La estadística de las remontadas se convirtió así en un indicador más de una preocupación mayor: la falta de una identidad sólida para competir bajo presión.

Más que un dato aislado

La incapacidad para remontar no suele depender de una sola causa. En el caso de México, el problema descrito por ESPN se relaciona con varios factores que aparecieron a lo largo de esos 25 partidos: errores defensivos, desorden entre líneas, dificultades para sostener la posesión con ventaja en contra y poca claridad para cambiar el ritmo del juego desde el banquillo.

En el futbol de selecciones, donde los entrenamientos son breves y la continuidad táctica es limitada, esos déficits suelen volverse más visibles. Por eso, la estadística adquiere peso no solo por el número de partidos que abarca, sino porque reúne compromisos oficiales y amistosos en un periodo que debía servir para consolidar una base rumbo a un torneo continental.

La preocupación crece también por el contexto competitivo. México llegaba a la Copa América 2024 con la expectativa de medirse ante rivales de la Conmebol, una región históricamente más exigente en términos de presión, ritmo y oficio. En ese escenario, la capacidad para responder a un marcador adverso podía convertirse en un factor clave para aspirar a avanzar con regularidad en el torneo.

Por ahora, el dato que dejó ESPN funciona como una radiografía puntual del momento que atravesaba el Tri: un equipo capaz de competir por tramos, pero sin la consistencia suficiente para dar vuelta partidos una vez que el rival toma la ventaja. El empate frente a Uzbekistán no borró ese déficit; más bien lo volvió a poner sobre la mesa a unos días del debut en la Copa América.

Fuentes consultadas


Imagen ilustrativa. Foto de Ernesto Tijerina Cantú en Pexels.

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